"Economía de Comunión": Una respuesta cristiana a la pobreza

El movimiento de los focolares viene trabajando desde hace veinte años, en una nueva vía económica que permita superar el flagelo de la pobreza en el mundo. No es nada fácil, pero tampoco imposible...

 
"Economía de Comunión": Una respuesta cristiana a la pobreza
16 de julio, 2011. (Romereports.com).-  Hace 20 años, la fundadora de los Focolares, uno de los movimientos católicos más activos de la Iglesia lanzó en Brasil un proyecto innovador contra la pobreza: la Economía de Comunión.  

Por eso, unos 1.700 empresarios, trabajadores y estudiosos que participan en esta iniciativa se han reunido para hacer balance y fijar los objetivos de los próximo veinte años. 

Alberto Ferrucci, empresario, afirmó que “en estos veinte años, el objetivo de estos empresarios ha sido mostrar a los demás actores de buena voluntad (las granjas de trabajo, polígonos de producción, escuelas y universidades donde se forman los hombres nuevos), obras concretas que adoptan una tercera vía capaz de acabar con los nuevos y complejos nudos de un mundo multipolar, la escasez de recursos naturales y energéticos para lograr un desarrollo a gran escala del medio ambiente y del deseo de los jóvenes de vivir una vida decente sin verse obligados a emigrar”.

Todo comenzó cuando Chiara Lubich visitó Brasil en 1991 y quedó profundamente indignada por la profunda brecha de pobreza de las favelas que rodeaban Sao Paolo. 

Luigino Bruni, de la Comisión Central, recuerda: “Chiara, en realidad denunció el fracaso del mercado, propuso inventar algo nuevo, porque no puede ser que el capitalismo haga rascacielos y no alimente al niño que muere de hambre. Cuando surgió Economía de Comunión, que ofrece a las empresas fines lucrativos, ocuparse del ámbito social, fue algo totalmente nuevo. No era el modo habitual. Hasta entonces, quienes querían obtener beneficios montaban una empresa y quienes querían atender la parte social montaban una ONG sin ánimo de lucro”.

Así nació “Economía de Comunión”, un nuevo enfoque en la economía donde las empresas trabajan para curar la división entre pobres y ricos y destinar parte de sus beneficios a quienes más lo necesitan. Una iniciativa que ahora cuenta con nueve polígonos industriales y unas 800 empresas.

Darci Rodrigues, también de la Comisión Central, observa que “Chiara se dirigía inicialmente al Movimiento de los Focolares de Brasil. Ahora, un gran número de personas de todos los continentes, lo hemos sentido como propio y lo hemos seguido con verdadera vocación”.

La Economía de Comunión se apoya en la idea de que el factor fundamental de toda empresa y de la economía en general son las personas y no el dinero. 

Para Stefano Zamagni, Profesor Economía de la Universidad de Bolonia (Italia), “estas iniciativas son importantes no sólo por sus resultados sino también por el mensaje que lanzan al exterior, por su significado simbólico: mostrar que existen empresas que operan dentro del mercado con una lógica diversa a la tradicional del Homo Economicus”. 

Durante esta asamblea, se mostró que la Economía de Comunión puede hacer resurgir la economía de la sociedad global y se pidió que también las demás instituciones económicas cambien y se enfoquen en ese sentido. 
 
 
 

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