Conmovedora visita de Francisco al hogar de ancianos de las Misioneras de la Caridad

(Ecuador) El papa visitó el hogar de ancianos “Hogar San José” en Tumbaco, en Quito, administrado por las Misioneras de la Caridad.

 
Conmovedora visita de Francisco al hogar de ancianos de las Misioneras de la Caridad

En la mañana de este miércoles, el papa Francisco visitó el hogar de ancianos “Hogar San José” en Tumbaco, en Quito, administrado por las Misioneras de la Caridad, la congregación religiosa fundada por la Beata Madre Teresa de Calcuta.


El Santo Padre ingresó por la capilla y después de hacer una breve oración pasó al patio donde lo esperaban los internados.



Acompañado por la madre María Magdalena, superiora de la congregación misionera, Francisco saludó y bendijo a cada uno de los abuelos abandonados que se encuentran en el albergue, muchos de ellos en sillas de rueda.



Durante la media hora que el Papa estuvo en el hogar repartió regalos a los ancianos y luego se reunió por unos breves momentos con las hermanas misioneras, con quienes bromeó un poco, y se despidió. La visita del Papa “fue un regalo para los abuelitos, para todos, pero Diosito sabe por qué nos hace ese regalo tan grande”, afirmó la hermana Felisa, oriunda de Guatemala y que junto con otras religiosas atiende a los 30 ancianos del hogar.



En Tumbaco existen dos casas de acogida: una de mujeres y otra de hombres. En total los beneficiados son unas 60 personas, que reciben alimentación, vivienda, ropa y el cuidado cristiano de las monjas. “A algunos de ellos los dejan en el hospital y ya nadie los reclama. Otros, algún vecino los ha visto por un tiempo, les dan comidita y todo, y ya por último los remiten a esta casa”, explicó la hermana Felisa.



Las casas fueron fundadas en 1989. En el caso del Hogar San José, alberga a 28 ancianas. “Para nosotros es nuestra obligación y también es un deber buscar a los más pobres”, señaló la hermana Felisa.



La Congregación de las Misioneras de la Caridad fue fundada en la India en 1950 por la beata Teresa de Calcuta. Actualmente se encuentran en unos 130 países y su carisma es dedicarse a los más pobres entre los pobres. Ello hace que sus hogares se encuentren en los lugares más pobres y recojan de las calles y hospitales a niños y ancianos abandonados.



Al salir del hogar, el papa se acercó al lugar donde se encontraban personas en sillas de rueda, jóvenes que llegaron muy temprano y los bendijo. Luego continuó su recorrido hacia el santuario de la Virgen del Quinche.



(Fuente: AICA)



 
 

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