Cristianos en Iraq: martirio y persistencia

A pesar de los constantes actos de violencia contra ellos, los cristianos de ese país se resisten a ser eliminados. Su valiente testimonio en la adversidad.

 
Cristianos en Iraq: martirio y persistencia
La explosión de un coche bomba junto a la iglesia siro-católica de la Sagrada Familia de la ciudad de Kirkuk, en el norte de Irak, dejó 23 heridos tanto cristianos como musulmanes, entre los que se encontraban niños y una religiosa, según informaron fuentes de la policía de ese centro urbano. A esa detonación le sucedió la desactivación -por fuerzas de seguridad- de otros dos vehículos con cargas similares colocados en otros dos templos cristianos.

El atentado ocurrió alrededor de las 5 de la mañana, cuando un automóvil cargado de explosivos estalló junto a la iglesia católica siria, que dañó al edificio y a viviendas cercanas, afirmó el coronel Taha Salaheddin.

Por otra parte, el jefe de policía de Kirkuk, general Jamal Tahir, precisó que el párroco, presbítero Imad Yalda, "era la única persona dentro del local cuando ocurrió la explosión y resultó herido. Los otros 22 lesionados estaban en las viviendas adyacentes".

En declaraciones a Radio Vaticana, el arzobispo de Kirkuk, monseñor Louis Sako, explicó que estos hechos coinciden con el inicio del mes del Ramadán que celebran los musulmanes.

"Es un pecado asesinar a personas inocentes aún más durante este mes ¿por qué lo hacen?, ¡no se sabe! Hay otras vías: existen las demandas y derechos de reivindicar, ¡hay otros caminos diferentes a las bombas y a las explosiones!", clamó.

Por su parte el sacerdote Haithem Akram expresó que "los terroristas desean que nos vayamos de Irak, pero fracasarán en su intento, nos vamos a quedar en nuestro país. Los cristianos iraquíes son más vulnerables porque no tienen milicianos que los protejan. Ellos desean aterrorizarnos, pero fracasarán".

Ésta no es la primera vez que la minoría cristiana -que conforma aproximadamente el 1 por ciento de la población total-, es objeto de un ataque. Muchos de sus miembros viven en Bagdad, Kirkuk y la provincia de Nínive. Aunque hace unos años eran cerca de un millón y medio, ahora son 850.000, según los datos de la Iglesia.

Las medidas de seguridad en torno a las iglesias iraquíes se reforzaron después de que unos milicianos perpetraran un ataque en una iglesia de Bagdad durante una misa, acabando con la vida de 52 personas.

Fuente AICA
 
 
 

COMENTÁ ESTA NOTA

Código de Validación