Cumbre de jóvenes en Chile

Mas de mil jóvenes participaron del encuentro de Alabanza. La clave del éxito: Jesucristo

 
Cumbre de jóvenes en Chile

La Cumbre de Jóvenes 2011, que se llevó a cabo en Santiago de Chile el sábado 16 de Julio pasado, demostró tener su peso en trayectoria y posicionamiento entre la juventud cristiana, pues aunque en esta octava versión la publicidad fue casi nula, lograron  llegar más de mil jóvenes a este encuentro que cada año convoca a jóvenes de todo Chile y Sudamérica.


“Lo que atrae a los jóvenes a estas cumbres, no es un ministro de alabanza famoso, ni reconocidos conferencistas; es la necesidad de Dios que hay en ellos, es la sed por recibir palabra, es el anhelo de ser empapados de su gloria.  En las cumbres de jóvenes, el protagonista es el Espíritu Santo.  Las cumbres son exitosas, y el secreto es:  Jesucristo”, dijo el Pastor Ricardo Díaz.

El evento comenzó a las 8:00 AM, y se desarrolló entre tiempos de alabanza, exposición de la palabra, y momentos de oración.  Fue una jornada intensa, prácticamente sin cortes, donde Díaz (anfitrión),  junto a otros líderes y pastores de jóvenes, compartieron la palabra de Dios.

“No nos pusimos de acuerdo en lo que predicaríamos, jamás lo hemos hecho así, pero el Espíritu Santo tenía todo claramente definido y delineado” resaltó Díaz.

El llamado fue a un regreso a la presencia de Dios y a la intimidad con Él.  Fueron animados a seguir soñando.  Se exhortó a la juventud a marcar la diferencia y ser luz en medio de la oscuridad.  

“Las Cumbres no se acaban”, fueron las palabras de Billy Bunster, pastor del Centro Cristiano Internacional, ministerio a cargo de la realización de este evento.  La declaración se generó luego del sentido y emotivo momento en que los pastores de Jóvenes, Ricardo y Ma. Eugenia Díaz, anunciaron que dejaban el liderazgo del área juvenil para enfrentar una nueva etapa ministerial.

A eso de las 9:30 PM. finalizó todo, y poco a poco abandonó el lugar ese impetuoso mar juvenil.  Volvieron a sus rutinas, a sus realidades,  pero ahora con  renovadas fuerzas.  Retornaron a sus hogares sudorosos de tanto saltar y danzar, risueños y libres, llevando en sus manos  una espiga, representando la semilla que había sido puesta en sus corazones.

“Con mi esposa estamos en una nueva etapa ministerial, hoy estamos dejando nuestro trabajo directo con los jóvenes y estamos comenzando con el desafío de pastorear una congregación.  Pero queremos dejar un mensaje grabado a fuego en el corazón de esta generación, y éste es que nacieron para adorar al Rey de reyes, que la santidad debe ser la bandera que los represente y su compromiso debe ser con Cristo.  Ésa es la semilla que hemos querido sembrar”.


Fuente Noticia Cristiana.com

 
 

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