Dios, el gran excluido del monumento de Martin Luther King

El monumento dedicado al famoso pastor bautista contiene 14 citas escogidas, ninguna con referencia directa a Dios o a su fe cristiana.

 
Dios, el gran excluido del monumento de Martin Luther King

El Memorial de Martin Luther King pretende convertirse en un símbolo de la lucha por la igualdad y la justicia.  La figura de King, tallada en piedra, da paso a un amplio muro de piedra en el que los visitantes pueden encontrar varias frases dichas por el pastor en discursos o exposiciones desde el púlpito de su iglesia.

Sin embargo, el aspecto de la fe no aparece reflejado -directamente al menos- en ninguna de las citas escogidas por la organización encargada de levantar el monumento.  Algunos observadores cristianos señalaron que esta “selección” no hace justicia a la figura de King, que no sólo era un activista, sino también un cristiano convencido y conocido predicador.

“El Dr. King fue un pastor evangélico que hizo de la fe en Dios y las enseñanzas de Cristo el centro de su vida y su mensaje”, dijo el reverendo Patrick J. Mahoney, Director de la Coalición de Defensa Cristiana en Washington. “El corazón del movimiento de derechos civiles que impulsó se basaba en la iglesia y sacaba su fuerza de las verdades eternas proclamadas por la palabra de Dios.  No incluir ninguna mención de Dios en el monumento es una traición a la vida, el legado y las enseñanzas aceptadas y vividas por Martin Luther King”.

“¿Cómo es posible tener un monumento dedicado a este ministro cristiano -se pregunta Mahoney en un comunicado- que basó todo su mensaje en la fe en Dios y las enseñanzas de Cristo y no incluir ni una mención de Dios?”.

EMOTIVA CEREMONIA

La ceremonia de inauguración del pasado domingo, a la que  asistieron el presidente Barack Obama y otros destacados políticos,  consistió en un acto que terminó con una oración realizada por Raphael Warnock, pastor de la Iglesia Bautista Ebenezer, donde también King fue pastor.

Warnock recordó la lucha de King en su oración. “Escuchamos la voz [de King], no sólo aquí, sino allí donde el clamor por la libertad y la dignidad humana va, desde la plaza Tahrir de Wall Street, desde un sinuoso camino de Damasco donde la gente clama contra la tiranía, hasta un patio de prisión en Georgia donde la gente se atrevía a gritar por los derechos humanos y los derechos civiles con la sencilla frase: 'Yo soy Troy Davis' [ejecutado por pena de muerte en septiembre]. En su voz se oye decir al Dr. King que la injusticia es una amenaza a la justicia en todas partes”.

CATORCE FRASES PARA EL RECUERDO

Las citas que aparecen en la pared vienen de diferentes períodos de la vida de King, partiendo del boicot del Bus de Montgomery en Alabama en 1955 a la más reciente (como estiman las autoridades del memorial), extraída de su último sermón pronunciado en Washington en la Catedral Nacional en 1968, cuatro días antes de su asesinato.

Las frases no están ordenadas cronológicamente para que los visitantes puedan comenzar a leer desde cualquier lugar.  Éstas representan el “mensaje universal y eterno de justicia, democracia, esperanza y amor del Dr. King”, según  la web del memorial.

Ninguna de las citas provienen del conocido discurso “Tengo un sueño”, la razón que dan los funcionarios es que ese discurso ya es bien conocido por todos.

Las frases que se pueden leer son:

“Venceremos porque el arco del universo moral es largo, y éste se inclina hacia la justicia”.

“La oscuridad no puede expulsar a la oscuridad, sólo la luz puede hacerlo. El odio no puede expulsar al odio, sólo el amor puede hacerlo”.

“Yo creo que la verdad desarmada y el amor incondicional tendrán la última palabra. Esta es la razón por la que el bien, derrotado temporalmente, es más fuerte que el mal triunfante”.

“Dedica tu carrera a la humanidad. Comprométete en la noble lucha por la igualdad de derechos. Eso hará de ti una persona mayor, una nación más grande, y un mundo mejor para vivir”.

“Me opongo a la guerra de Vietnam porque amo a los Estados Unidos. Yo no hablo en su contra basado en la ira, sino con ansiedad y dolor en mi corazón, y sobre todo con el deseo apasionado de ver a nuestro querido país levantarse como un ejemplo moral del mundo”.

“Si vamos a tener paz en la tierra, nuestra lealtad debe ser ecuménica en lugar de sectaria. Nuestras lealtades deben trascender nuestra raza, nuestra tribu, nuestra clase y nuestra nación. Y esto significa que debemos desarrollar una perspectiva mundial”.

“La injusticia en cualquier parte es una amenaza a la justicia en todas partes. Estamos atrapados en una red ineludible de reciprocidad, atados en una sola prenda del destino. Todo lo que afecta a uno directamente, afecta a todos indirectamente”.

“Tengo la audacia de creer que los pueblos del mundo pueden tener tres comidas al día para sus cuerpos, la educación y la cultura para su mente, y la dignidad, la igualdad y la libertad para su espíritu”.

“No es suficiente decir: 'No hay que hacer la guerra'. Es necesario amar la paz y sacrificarse por ella. Tenemos que centrarnos no sólo por la expulsión negativa de la guerra, sino en la afirmación positiva de la paz”.

“La última medida de un hombre no es dónde se encuentra en momentos de comodidad y conveniencia, sino en dónde se sitúa en tiempos de desafío y controversia”.

“Cada nación debe ahora desarrollar una lealtad primordial a la humanidad como un todo con el fin de preservar lo mejor en su propia sociedad”.

“Estamos decididos aquí en Montgomery para trabajar y luchar hasta que la justicia corra como el agua y la rectitud como una poderosa corriente”.

“Tenemos que ser conscientes de que el fin que buscamos es el de una sociedad en paz consigo mismo, una sociedad que pueda vivir con su conciencia”.

“La verdadera paz no es simplemente la ausencia de tensión: es la presencia de la justicia”.


Fuente Protestante Digital

 

 
 

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