Fallece el "Ángel de Macao"

A los 97 años murió el padre Luis Ruiz Suárez, "Padre de los pobres" de China.

 
Fallece el "Ángel de Macao"

El sacerdote jesuita español, Luis Ruiz Suárez, falleció el 26 de julio a los 97 años en China, país donde pasó buena parte de su vida atendiendo a los más pobres, para cuya asistencia fundó más de 140 leproserías, asilos, centros para enfermos mentales, escuelas, dispensarios y hogares para niños con SIDA. Era conocido también por su nombre chino "Luk Ngai" (padre de los pobres).


Según informa AICA, el sacerdote era llamado "Ángel de Macao". Nació en Gijón en 1913, se exilió de España en 1932 al suprimir la República Española la Compañía de Jesús, y se asentó en China en 1941, después de haber pasado por Bélgica, donde estudió Humanidades y Filosofía, y Cuba, donde dio clases en el colegio de Belén. 

En China, donde fue ordenado sacerdote, pasó los primeros años como misionero en Pekín y posteriormente, con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, en Shanghai.

Con la llegada de los comunistas al poder fue arrestado y tuvo que abandonar China en 1949 para asentarse, primero en Hong Kong y luego en Macao, entonces colonia portuguesa, y desde 1999 protectorado chino.

El misionero jesuita llegó a Macao en 1951, un año después del final de la guerra y gracias a las donaciones internacionales ayudó a miles de refugiados que huían de China, muchos de ellos a nado y sin ninguna pertenencia, fundó asilos y centros de asistencia para enfermos mentales, también fundó el "Centro de Servicios Sociales de Matteo Ricci".

En 1971, la estructura se convirtió en parte de la diócesis de Macao uniéndose a Cáritas Internacional y convirtiéndose en "Cáritas Macao".

En la década de los ochenta, cuando ya se había hecho merecedor del título de Ángel de Macao, consiguió permisos para abrir en China unos 140 centros para atender a 10 000 leprosos con el apoyo de algunas congregaciones de religiosas.

AICA señala que su incansable labor con los leprosos hizo que muchos lo comparen con la Madre Teresa de Calcuta. Como dijo en diversas ocasiones: "No hay alegría mayor que la de servir a los demás. Sus rostros y sonrisas son la mayor recompensa".

En el año 2005, aceptó el ofrecimiento del gobierno de la provincia china de Hunan para crear un centro para enfermos de Sida. El centro se estableció en Hongjian. Todo sin abandonar su dedicación al resto de obras que había creado.

Cuando le preguntaban por la posible falta de fondos para sostenerlas solía decir: "Siempre confié en la ayuda de Dios porque no hay otra forma de explicar que hayamos sobrevivido económicamente a lo largo de los años".

Fuente ACI Prensa
 
 
 

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