Hablemos de Autismo

Su diagnóstico temprano, tratamiento e integración social parecen ser las claves para aquellos niños que padecen este trastorno.

 
Hablemos de Autismo

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) declara el 2 de abril como Día Internacional de la Toma de Conciencia sobre el Autismo, trastorno que padecen, según estadísticas de 2014, 1 de cada 68 niños, habiendo ascendido notablemente respecto de las de 2012 según las cuales solo 1 de cada 88 niños padecía este problema. Es a partir de esto que se dedica todo el mes de abril a un trabajo de concientización e información respecto de este, al tiempo que una ayuda para padres para su detección temprana.


Los especialistas aseguran que el Trastorno de Espectro Autista (TAE) se desarrolla alrededor de los 2 primeros años de vida del niño, a esa altura bien puede diagnosticárselo, sin embargo diversos pediatras afirman que su diagnóstico puede realizarse a los 18 meses. “El trastorno del espectro autista se puede detectar desde los 18 meses de edad o incluso ants y los pediatras tienen un gran rol en la detección temprana” (1), sostiene elreconocido neurólogo y neurocientífico Facundo Manes.


Síntomas del mismo son la alteración en la integración social, la comunicación verbal y  no verbal,  y un comportamiento restringido y repetitivo, y los grados del mismo se diferencian entre sí a partir  de la severidad de cada caso, el desarrollo de su coeficiente intelectual  y la adquisición del lenguaje.


Manes afirma que “uno de los primeros síntomas que puede alertar a los padres (…) es la manera en que el hijo responde a ellos. Cuando a un niño no le gusta que lo abracen o no mira a los ojos cuano lo miran a él, o cuando no responde a su nombre o a las expresiones de cariño, a las caricias o a las sonrisas…”. Sumado esto a las dificultades en el habla y la forma de interactuar con otros niños en el juego, predominando el juego solitario.


Si bien aun no se reconoce a ciencia cierta su causa, como tampoco su cura, su detección temprana puede ayudar a que los niños lleven adelante una vida socialmente integrada, a partir de programas de integración y desarrollo en los que el pequeño alcance habilidades de autocuidado, de  sociocomunicación, y de relación con sus pares. Como en cualquier problema de salud su pronto dianóstico ayudará a poder tratar y desarollar de manera individualizada diversos métodos que ayuden a los niños con este trastorno, su tratamiento temprano deja la puerta abierta a nuevas posibilidades en comunión con los avances científicos.


(Fuente: Yo Creo / Autor: Emilio Rodríguez Ascurra / @emilioroz)






(1) Manes Facundo, Niro Mateo. Usar el cerebro. Planeta, Buenos Aires 2014

 
 

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