La importancia de las intenciones personales de todos los que formamos parte de esta comunidad. Una cadena de oración.
Cuando proyectamos relanzar Yo Creo como un sitio de encuentro para hombres y mujeres de fe a través de la web, una de las ideas que surgió fue la de crear un espacio para que los lectores puedan dejar sus intenciones personales y proponerlas para la oración de toda la comunidad. Confiábamos en el poder de la oración como el medio por el cual ponemos nuestra vida (con todas nuestas necesidades, inquietudes y esperanzas) en la presencia de Dios, nuestro padre y como una forma concreta de construir fraternidad entre las personas.
La respuesta que recibimos confirma aquella intuición. Todos los días, lectores de Yo Creo comparten sus intenciones, algunas de ellas sobre cuestiones muy personales o sensibles, como son la salud personal o de familiares, la pérdida de seres queridos o un trabajo o proyecto esperados, por poner solo algunos ejemplos.
Queremos decirles que para quienes hacemos Yo Creo esta sección tan especial, hecha por nuestros visitantes, es muy importante: Leemos con atención cada entrada y valoramos la confianza de aquellos que abren sus corazones para compartir sus inquietudes más profundas o interceder por la necesidad de otras personas.
Con la certeza renovada de que la oración es un medio poderoso para transformar la realidad y a nosotros mismos, les proponemos a que fortalezcamos esta comunidad formando una cadena cada vez más grande y fuerte: tomando las intenciones que van llegando para sumarlas a nuestras plegarias y confiando nuestros propósitos a las oraciones de otros hermanos.
Queremos ofrecerles un espacio con notas de interés y formativas, con noticias y reflexiones, pero por sobre todo, queremos ser un lugar donde podamos sentirnos una comunidad de hermanos que dicen confiados “Yo Creo”.
M. N. © Yo Creo