Los scouts rezaron y despidieron a Candela

Crónica de la despedida que sus hermanos scouts le brindaron a la pequeña Candela, cuya muerte conmocionó al país.

 
Los scouts rezaron y despidieron a Candela

Fue una concurrida y emotiva misa en la catedral de Santa Rosa presidida el pasado domingo 4 de septiembre por monseñor Mario Poli, obispo del lugar y capellán nacional de los scouts. Su intención fue rezar por el valor de la vida (la de los no nacidos, la de los más pequeños, la de cualquier ser humano) y particularmente por la vida tronchada de Candela que en su corta vida había elegido ser scout.


La misa por Candela fue celebrada a propuesta de algunos dirigentes y se dio participación a todos los grupos scouts de la ciudad, que concurrieron con sus coloridos pañuelos. La foto de Candela-scout estaba iluminada por un farolito sobre una construcción de cañas, al lado de la Virgen de Luján.

Antes de comenzar la celebración, el guía leyó la introducción: “Nos encontramos reunidos para celebrar la vida y rezar para que sea respetada como el bien más preciado…".

Monseñor Poli se presentó con su pañuelo scout y al comenzar la misa explicó el motivo por el cual la catedral "estaba invadida" de "sus hermanos scouts": porque habían tenido este hermoso gesto de querer reunirse y rezar por la vida, motivados porque una hermana scout había sido privada de ella.

En la homilía, el obispo relacionó el evangelio que habla de la corrección fraterna, enseñándonos que para corregir primero hay que amar, -porque amando nunca hacemos el mal y por eso solo desde el amor la corrección no duele-,  con la defensa de la vida. Nadie tiene derecho sobre la vida de los demás, sea la de los no nacidos, la de los más pequeños, sea la de cualquier ser humano. Tampoco hay derecho a ejercer violencia sobre los niños y adolescentes, violencia verbal, física, violencia por la opresión, la pobreza y el abandono  -fueron algunos de los conceptos vertidos-.

En varios momentos, Monseñor Poli aludió a los scouts, explicando que es un movimiento convertido en un gran juego, en el que se aprende desde el primer momento el respeto a la Creación, a todas las criaturas, a las plantas, los animalitos y por sobre todas las cosas, al prójimo.

CANCIÓN DEL ADIÓS 

Cuando terminaba la misa los scouts unieron sus manos rodeando todos los bancos y formando una gran ronda. Cantaron la Canción del Adiós. Allí, los "viejos lobos" presentes, como la cronista de AICA, nos acercamos al micrófono para hacer coro con los más jóvenes.

El obispo con su pañuelo scout al cuello, bajó del presbiterio para tomar con su derecha e izquierda las manos de los scouts que rápidamente formaron una inmensa ronda mientras se cantaba el "hasta luego" a Candela. No faltaron lágrimas rodando por muchos rostros... Todo culminó con un cerrado aplauso por esta pequeña scout que había prometido ser fiel a Dios, a la Patria y a sus hermanos.

Creo que nadie olvidará esta misa.

Fuente AICA
 
 
 

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