Señor, auméntanos la Fe

Benedicto XVI se asomó a la ventana de su estudio en el Palacio Apostólico vaticano para recitar el Ángelus con los fieles y peregrinos reunidos en la plaza de San Pedro.

 
Señor, auméntanos la Fe

En sus palabras, Benedicto XVI recordó los dos milagros realizados por Jesús que relata el evangelio de domingo 1 de julio.


"Son dos episodios en los que hay dos niveles de lectura --dijo el papa--; aquel puramente físico: Jesús se acerca hasta el sufrimiento humano y cura el cuerpo; y aquel espiritual: Jesús vino a sanar el corazón del hombre, para dar la salvación y pide fe en Él".


"Estas dos historias de curación --explicó el santo padre- son una invitación para nosotros, a fin de superar una visión puramente horizontal y materialista de la vida. A Dios le pedimos tantas curaciones de problemas, de necesidades concretas, y es justo, pero lo que debemos pedir con insistencia es una fe más segura, para que el Señor renueve nuestra vida, y una firme confianza en su amor, en su providencia que no nos abandona".


"Jesús, que está atento al sufrimiento humano, nos hace pensar a todos aquellos que ayudan a los enfermos a llevar su cruz, en particular los médicos, los operadores sanitarios y cuantos aseguran la asistencia religiosa en las casas o asilos. Se trata de "reservas de amor", que llevan serenidad y esperanza a los que sufren", añadió.


"En la encíclica Deus caritas est, he observado que, en este valioso servicio, en primer lugar se necesita la competencia profesional --que es la primera necesidad--, pero esta por sí sola no es suficiente. Se trata, de hecho, de seres humanos, que tienen necesidad de humanidad y de la atención del corazón. 'Por eso, dichos agentes, además de la preparación profesional, necesitan también y sobre todo una «formación del corazón»: se les ha de guiar hacia ese encuentro con Dios en Cristo, que suscite en ellos el amor y abra su espíritu al otro'", dijo.


Y concluyó exhortando a pedir a la Virgen María "que acompañe nuestro camino de fe y nuestro compromiso de amor concreto, especialmente a los más necesitados, mientras invocamos su maternal intercesión por nuestros hermanos que viven el sufrimiento en el cuerpo o en el espíritu".


Se puede leer el texto completo de las palabras del papa en: http://www.zenit.org/article-42633?l=spanish.


Tras sus palabras en italiano, el papa se dirigió en su lengua a los distintos grupos lingüísticos. Hablando a los hispanohablantes presentes el papa dijo: "Saludo a los peregrinos de lengua española, en particular a los jóvenes de la Parroquia de San Agustín de Guadalix. En el evangelio de hoy, Jesús le dice a Jairo: 'No temas; basta que tengas fe', y tomando de la mano a su hija le devuelve la vida. Queridos hermanos, gracias a la fe, Jesús nos hace participar en su misma vida divina. Que este tiempo de vacaciones sea una oportunidad para fortalecer la fe, a través de la oración y la caridad. Feliz domingo".


(Fuente: Zenit)


 


 


 
 

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