Una pena: Viviam Perrone renunció a Madres del Dolor

Desde la muerte de su hijo, atropellado en 2002, es una de las principales referentes del grupo que se organizó alrededor de la pérdida de sus hijos.

 
Una pena: Viviam Perrone renunció a Madres del Dolor

Desde afuera no parece, pero la casa de Viviam Perrone está en obra. Los albañiles aún no dejaron su rastro. Sí hay un sutil desorden: las sillas patas arriba sobre la mesa, vigas que sostienen el cielorraso, lámparas de techo envueltas en bolsas de nylon. Pero es ella –así lo confiesa– la que está cambiando. El interior de una casa, el proceso íntimo de una mujer que dice que se murió hace poco más de una década, aquella madrugada en la que Eduardo Sukiassian atropelló a su hijo, Kevin Sedano, en avenida Libertador, Olivos. El asesino huyó. Viviam no: salió a pedir justicia y se convirtió en una referente en temas viales. Pero el jueves, con fuertes críticas al sistema judicial y un pedido a Cristina Fernández de Kirchner, decidió renunciar a la presidencia de Madres del Dolor , la asociación que fundó.


“Hace mucho tiempo que me siento cansada de las chicanas judiciales, políticas y de poder. El jueves Casación decidió dividir la causa de Kevin, que ya tiene sentencia firme de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Unos días antes había ido al Congreso porque la Comisión Penal iba a discutir dos proyectos. Uno era el registro de ADN para violadores y el otro, abandono de personas en siniestros viales. Para los diputados el primero era ‘estigmatizante para el violador’ y el segundo, ‘coarta la libertad del conductor’. Entonces dije basta.


La desidia me quebró ”, explica Perrone a Clarín . Entonces guardó el cartel que se colgaba al cuello con el rostro de Kevin cada vez que iba a una marcha.


¿Se dio por vencida?


–No. Y tampoco siento que perdí, porque cuando te matan un hijo ya no te queda nada que perder. Decidí hacer un paso al costado de la causa de Kevin porque me hartó y me asqueó el sistema judicial , la impunidad judicial que estamos viviendo. Me harté de que León Arslanián, que durante la investigación por el asesinato de mi hijo fue ministro de Seguridad de la Provincia, levantara el teléfono para cuidar a Sukiassian y frenar la causa una y otra vez. Tanto es el manoseo que dejo mi cargo en Madres del Dolor.


–Cuando anunció que se iba de la asociación le pidió a la Presidenta que “abra los ojos” ¿Qué es lo que quiere que observe?


–Que ella es la Presidenta de todos los argentinos y que, entre todo lo que nos preocupa como ciudadanos, debe tomar nota del sistema judicial. Se lo pedí porque a Cristina la respeto como mandataria, como mujer y como madre. Y porque tengo esperanzas de que nos escuche y nos comprenda. Están las Madres de Plaza de Mayo y nosotras, las de la democracia.


En estos diez años Perrone dejó muchas cosas. Un trabajo de docente con doble turno en un colegio secundario. Otro, nocturno, como profesora de inglés en empresas. “Y un marido que falleció de un infarto quince días antes del juicio. El decía que no estaba seguro de poder mirar a Sukiassian. No pudo. En este tiempo también crecieron mis hijos. De repente me encontré con que Yael ya no era la nena que venía conmigo a las marchas sino una adolescente con novio. Y me sorprendí con Eric que entendió que con bronca yo no solucionaba nada y me acompañó todo este tiempo”, enumera Viviam, ahora más liviana. El viernes habrá asamblea en Madres del Dolor: tendrán que fijar fecha para votar quién ocupará el puesto que ella dejó vacante.


“Sólo dos o tres miembros de la asociación lograron justicia ”, apunta Perrone y pone dos ejemplos: “Todavía Isabel Yaconis no sabe quién mató a su hija Lucila. Eduardo y Nora, los papás de Marcela Iglesias, aún esperan el juicio”. Pero la mamá de Kevin es capaz de enumerar algunos logros: “Que las picadas sean un agravante en casos de siniestros viales, que ya no se diga ‘accidente’ a algo que puede prevenirse. Que hay más control, más conciencia y que la gente ya no se calla y sale a denunciar”. Viviam está convencida de que su meta en la vida es estar al lado de los familiares. Y está agradecida con Kevin. Lo dice así: “Por la cantidad de amigos que aparecieron con su pérdida. Como las Madres del Dolor, que más que amigas son hermanas. Es un sentimiento contradictorio. Ahora necesito volver a sonreír”.


(Fuente: Clarín - POR VICTORIA DE MASI)


 


 
 
  • Guillermo Fernandez
    es una pena que Viviam no siga adelante!! aun recuerdo cuando hable con ella por la muerte de mi sobrino por un siniestro casi similar al q padecio ella...sus palabras me dieron tanto aliento, pero como no me permitieron seguir con la lucha x un arreglo extra judicial!, un abrazo enorme Viviam!! respeto tu decision aunque no la comparta, de todas maneras tu lucha no fue en vano!

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