40 días de Ayuno y Oración por Argentina: Adiós a la esclavitud material

La actitud que asumimos con respecto a los bienes materiales es siempre una cuestión delicada. El Apóstol San Pablo nos guía con sus palabras y alecciona con su ejemplo.

 
40 días de Ayuno y Oración por Argentina: Adiós a la esclavitud material

Lectura: Filipenses 4:10-13

Me alegro muchísimo en el Señor de que al fin hayan vuelto a interesarse en mí. Claro está que tenían interés, sólo que no habían tenido la oportunidad de demostrarlo. No digo esto porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho en cualquier situación en que me encuentre. Sé lo que es vivir en la pobreza, y lo que es vivir en la abundancia. He aprendido a vivir en todas y cada una de las circunstancias, tanto a quedar saciado como a pasar hambre, a tener de sobra como a sufrir escasez. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. -- Filipenses 4:10-13

¡Qué actitud extraordinaria hacia nuestras economías personales encontramos en este pasaje! El apóstol Pablo había sido enseñado por el Espíritu a vivir contento, cualquiera fuese su situación. Él, un judío religioso, sostenía el sistema de “bendición económica” del antiguo pacto: “Si obedecemos a Dios, seremos indefectiblemente prosperados en nuestra economía nacional”. Pero también la prosperidad había apartado del Señor el corazón de su pueblo (Proverbios 30:8-9).

¿Qué es entonces lo nuevo que el Espíritu le enseñó? En el nuevo tiempo de la iglesia, esas bendiciones materiales serían solo “figuras” de las bendiciones espirituales que tenemos como herencia en Cristo, solo “sombras” de las verdaderas riquezas. Por eso Pablo puede contentarse en cualquier circunstancia.

Esta nueva era fue inaugurada por el Señor Jesús naciendo, viviendo y muriendo en pobreza, para demostrar que “no solo de pan viviría el hombre” y que nuestra economía estaba ahora sujeta a una nueva ley: “dar es mejor que recibir”. Él alertó sobre el gran riesgo que presupone al corazón enlazar la bendición material con la bendición del Espíritu. 1 Timoteo 6:10 dice que “el amor al dinero es la causa de todos los males”. Por eso, la motivación primera de un cristiano nunca debería ser “dar más” sino “recibir más”.

Para decir adiós a esta maldición económica, necesitamos ahondar nuestra confianza en el cuidado de Dios, abandonando nuestra excesiva preocupación por lo material. Renovar el entendimiento para apreciar las verdaderas riquezas en Cristo, buscar la prosperidad material sólo con el propósito más alto de ayudar a los que están en necesidad y colaborar así con la extensión del Reino de Dios en su forma más plena, aprender a ser “administradores fieles” de lo mucho o poco porque nada es nuestro, y vivir siempre agradecidos contentándonos de lo que ya nos ha sido dado. Así nuestro Padre amoroso nos sorprenderá una vez más con su inmensa generosidad.

APLICACION PRACTICA

Separar como familia una ofrenda especial esta semana, orar al Señor y entregársela a una familia, persona o institución que no pueda retribuir de ninguna manera el gesto ofrecido.

Bendigan al Señor por este oportunidad de servirle con sus bienes.

MOTIVOS DE ORACION

1. Señor, que sea más agradecido y esforzarme más en mi trabajos o tarea diaria.

2. Señor, libera a los que necesitan ser desatados de deudas y de tramposos sistemas de administración financiera.

3. Señor, danos una visión más bíblica y profunda de una Iglesia encarnada en las necesidades de su propia gente, de la Argentina y del mundo.

 
 
  • xyomara
    Pienso que es una Bendición...la enseñanza...y añado que hay una "fe de erratas"a corregir.. Por eso, la motivación primera de un cristiano nunca debería ser “dar más” sino “recibir más”. es...Debería ser DAR MAS Y NO RECIBIR MAS ....

COMENTÁ ESTA NOTA

Código de Validación