El Adviento

El próximo domingo comenzamos un tiempo especial, la gozosa espera de la venida del Señor.

 
El Adviento

El Adviento marca comienzo del Año Litúrgico y es el tiempo de preparación espiritual para vivir la Navidad.

Adviento viene del latín adventus (venida, llegada)  su inicio es diferente cada año (el cuarto domingo antes de Navidad) y concluye el día 24 de diciembre. En cierta forma integra una unidad con la Navidad y la fiesta de la Epifanía (6 de enero).

El color de las vestimentas litúrgicas en este tiempo es el morado. Su simbolismo es de penitencia y preparación; algo similar a la Cuaresma aunque menos penitencial y con un mayor acento en la espera de la venida del Señor.

El sentido de este tiempo es avivar en los creyentes la espera del Señor, tanto como antesala a la Navidad como al regreso glorioso del Señor al final de los tiempos.

Podemos decir que el Adviento tiene dos partes:

a) desde el primer domingo al día 16 de diciembre, con marcado carácter escatológico, mirando a la venida definitiva del Señor;

b) desde el 17 de diciembre al 24 de diciembre, es la llamada "Semana Santa" de la Navidad, y se orienta a preparar más explícitamente la memoria de la venida de Jesucristo en las historia, la Navidad.

Las lecturas bíblicas de este tiempo están tomadas sobre todo del profeta Isaías (primera lectura), también se recogen los pasajes proféticos del Antiguo Testamento señalando la llegada del Mesías como cumplimiento de las promesas hechas por Dios.


Isaías, Juan Bautista y María de Nazaret son los modelos de creyentes que la Iglesias ofrece a los fieles para preparar la venida del Señor Jesús. Cada uno de ellos, según el papel que les tocó vivir en la historia de salvación, fue una persona creyente, confiada en la Palabra de Dios que prometió no abandonar a su pueblo sino enviarle un salvador. Esa "espera mesiánica" que maduró en Israel y tuvo su respuesta con el nacimiento de Jesús, continúa hoy en los corazones que construyen el Reino en la cotidianidad de sus días, sin olvidar que "El Señor viene" y que debemos esperarlo con las lámparas encendidas. 


Para vivir bien la Navidad, vivamos intensamente el Adviento.


M.N. © Yo Creo

 
 

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