La fe a los 20: Cristo en mi vida

¿Es posible hablar sobre cualquier tema con una amiga? ¿También sobre Dios? ¿Y si no cree?

 
La fe a los 20: Cristo en mi vida

A Carla, que estudia Derecho en Argentina, le encanta cantar: en el video (al final de la nota) nos habla de su hobby y nos cuenta qué significa para ella la verdadera amistad


La fe para mí significa mucho. Por más que suene sólo una palabra, es el centro de mi vida. Es un regalo de Dios y lo tenés que pedir, por eso es que trato de pedirlo todos los días.



Con una amiga hacés de todo, desde matarte de risa saliendo hasta llamarla a las tres de la mañana porque tenés un problema. Compartís todo, o sea, todo lo que soy. Y me aceptan también por lo que soy y como soy. Aprendo un montón de cada una de mis amigas, distintas cosas según cómo sean ellas. De alguna aprenderé a ser puntual, de otra a ser generosa...



Tener un amigo no es un conocido, ¡no!, tener un amigo es alguien con el que hablás, es alguien con quien compartís cosas íntimas. Es decirle lo que pensás, sin ninguna traba. No todas mis amigas están cerca de Dios. No todas mis amigas creen en Dios. Y cuando están tristes no sabés cómo decirles, cómo explicarles, por qué no hay que estar triste, en realidad.



Canto desde que soy muy chica. Me encanta cantar y lo que más me gusta de cantar es que saco lo que tengo adentro mío. Y que el resto me entienda, me encanta. Y algo similar pasa con mis amigas y con Dios. A Dios lo tengo tan adentro mío que lo primero que me sale es transmitirlo. Y cuando tengo la oportunidad le hablo de Dios a mis amigas. Obviamente siempre respetando su libertad porque tampoco es sofocarlas.



Transmitirle a mis amigas lo que es Dios siempre cuesta. Yo soy encima bastante tímida para esas cosas y entonces lo que hago es, primero, rezarlo con Dios. Después hacer pequeños sacrificios para pedirle a Dios por ellas, y después hablar con ellas.



Tienes que convertirte en verdadero amigo de tus amigos: "ayudarles". Primero, con el ejemplo de tu conducta. Y luego, con tu consejo y con el ascendiente que da la intimidad (San Josemaría. Surco, n. 731).



(Fuente: Opus Dei)



 


 
 
 

COMENTÁ ESTA NOTA

Código de Validación