La confesión, vivida realmente como lo que es, un sacramento, la parte principal corre a cargo de Dios.
La oración es un impulso del corazón, una sencilla mirada lanzada al cielo, un grito de reconocimiento y de amor.
Un hombre que acaba de jubilarse, pregunta a un sacerdote si es posible recibir el llamado de Dios y si existen seminarios para personas mayores. La respuesta del P. Ricardo Sada LC.
Es la primera palabra latina con que comienza el cántico o himno de alabanza y acción de gracias que profirió la Virgen María al visitar a Isabel (Lc 1,46-55).
Comentario del Evangelio del IV Domingo de Pascua, por Enrique Rodríguez Ascurra.
El Papa Benedicto XVI explicó que sin la oración, que es la respiración del alma, la vida se convierte en un mero activismo que sofoca y no satisface.
Muchos católicos han deformado la visión del sacramento de la Reconciliación.
La Misericordia de Jesús tiene una fiesta para honrarla especialmente, pero toda la vida para disfrutarla. Sólo hay que traspasar una pequeña puerta…
Sabio y cariñoso, sincero y asequible, bueno como un Padre.
Presentamos el comentario de Emilio Rodríguez Ascurra para este Domingo de Pascua.