"Iedid Nefesh": un poema de amor para el amigo del alma.

La rica tradición espiritual judía nos regala este hermoso poema dirigido a Dios por un corazón encendido en su adoración.

 
"Iedid Nefesh": un poema de amor para el amigo del alma.

"Dios no tiene ninguna importancia a menos que tenga una enorme importancia"


Abraham Joshua Heschel


El Iedid Nefesh, preludio del Kabalat Shabat en numerosas congregaciones del mundo, es un poema compuesto en 1584 por el cabalista Rabi Eliezer Azikri, cuyo manuscrito original se conserva aún hoy en la biblioteca del Jewish Theological Seminary de New York.


Asistimos en él a una cascada de verbos, adverbios, adjetivos y sustantivos que transmiten a un mismo tiempo la idea de urgencia y de añoranza.


El autor apela a una mixtura de fuentes diversas: Dios es amigo (Isaías 5:1), Él es fuente de misericordia (Salmos 103:13), nuestra alma está enferma de amor por Él (Cantar de los Cantares 5:8 y 2:5) y por ello suplica como lo hiciera Moisés por la curación de Miriam (Números 12:13) porque el alma, retratada aquí como físicamente doliente, sólo puede sanarse mediante la presencia del ser amado.


Nuestra alma correrá cual gacela (Cantar de Cantares 8:14 y Salmos 42:2) para procurar su amistad que es sólo comparable con las gotas de néctar que destilan los panales (Salmos 19:11), uno de los manjares más exquisitos que habría dejado de existir luego de la destrucción del Templo de Jerusalem (Sotá 48a).


El momento es ahora (Salmos 102:14); finalmente ha llegado el tiempo de alegrarnos y regocijarnos (Isaías 25:9).


Resulta ser que este poema no hace mención explícita alguna al séptimo día. No obstante, la expresión reiterada del ferviente anhelo del pronto arribo de la redención divina hace de toda esta composición una auténtica alusión implícita al Shabat. En términos talmúdicos: "Como una muestra del mundo venidero, así es el descanso sabático" (Berajot 57a).


Y el atisbo de ese mundo que es toda perfección torna a dicho mundo menos irrealizable y permite que emerjamos de él con reeditada energía para intentar procurarlo, para tratar de hacerlo suceder. Vivir algo como si fuera realidad para poder hacerlo realidad; para vernos incentivados a participar activamente en la llegada de un tiempo nuevo en el que, como dice Isaías, "el lobo habitará con el cordero; el leopardo se recostará con el cabrito; y el ternero y el cachorro de león crecerán juntos" (Isaías 11:6).


Rabi Shimón ben Lakish afirma que hay algo que sucede al hombre en Shabat: en la víspera de este día, Dios otorga al ser humano la "neshamá ieterá", un alma adicional.


Cuán bello y significativo resulta entonces descubrir, en las iniciales de las cuatro estrofas que conforman el poema "Iedid Nefesh", un acróstico del Tetragrama, el Nombre Inefable, impronunciable de Dios, formado por las letras hebreas Iud - Hei - Vav -Hei.


Este "Amigo del Alma" nos tiende la "mano" y se ofrece, así, a acompañarnos en nuestro ingreso al Shabat.


IEDID NEFESH:


Amigo del alma, padre piadoso: atrae a tu servidor hacia tu voluntad.


Entonces correrá cual venado a inclinarse ante tu gloria,


y tu amistad le será más dulce que el néctar de un panal y que todo lo sabroso.


 


Exaltado y majestuoso resplandor del universo: mi alma está enferma por tu amor.


Te lo suplico, Dios, cúrala por favor, mostrándole tu agradable luz.


Así se fortalecerá y sanará con alegría eterna.


 


Señor, que se despierte tu misericordia para apiadarte del retoño de tu amado.


Pues hace tiempo que ansío intensamente contemplar la belleza de tu poder.


Mi corazón la anhela, ten piedad entonces y no te ocultes.





Manifiéstate, por favor, amado mío, y extiende sobre mí el ampara de tu paz.


Ilumina la tierra con tu gloria, para regocijarnos y alegrarnos en ella.


Apresúrate y muestra amor porque ha llegado el momento, y agrácianos como antaño.


 


Para reflexionar:


* "Amigo", "Amado", "Padre" son algunos de los apelativos divinos presentes en este poema.


   ¿Con qué apelativos nos dirigimos nosotros a Dios? ¿Por qué?


* ¿En qué circunstancias logramos sentir que Dios es nuestro "amigo del alma"?


 


Lectura complementaria:


No pienses que las palabras de las plegarias,


tal como las dices,


se elevan a Dios.


Porque no son las palabras en sí mismas


las que ascienden;


es más bien el deseo ardiente de tu corazón


el que se eleva hacia el cielo como el humo.


Si tu rezo consiste sólo en palabras y letras,


pero no contiene el deseo de tu corazón,


¿cómo podrá elevarse hasta el Creador?


Rabi Najman de Bratslav


Fuente "Sidur Tefilot Guedolot", edición de Judith Berinstein, Ediciones Seminario Rabínico Latinoamericano, 2007.

 
 
  • NOMBREMIRTA SUSANA CASTAGNA
    DESCRIPCION UNA BELLEZA ES ESTE POEMA!! NUNCA ANTES LO HABIA LEIDO.ME ENCANTO. GRACIAS MUCHAS GRACIAS!!
  • NOMBRE Marcos Melamed
    DESCRIPCIOn Estaria bueno poner para escuchar las variadas melodias con que se entonan esta excelsa poesia.

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