¿Por qué no sacarle los piojos a Dios?

Podemos pensar que nuestra oración está mal hecha o que hay ciertas fórmulas que son las apropiadas. Una historia para reflexionar.

 
¿Por qué no sacarle los piojos a Dios?

Este relato es anónimo, resulta muy interesante a la hora de pensar en la oración y en cómo oramos:


Moisés se encontró un día con un hombre que oraba, pero pronunciaba una oración tan absurda que Moisés se detuvo. Y no sólo era absurda, sino que además insultaba a Dios. El hombre decía: `Dios, permíteme acercarme a ti, y prometo que limpiaré tu cuerpo cuando esté sucio. Si tienes piojos, te los quitaré. Y soy un buen zapatero, te haré zapatos perfectos. Señor, nadie te cuida... Yo te cuidaré. Cuando estés enfermo, te serviré y traeré tu remedio. Y también soy un buen cocinero`.



Moisés gritó: `¡Basta! Basta con estos disparates. ¿Qué dices? ¿Que Dios tiene piojos en su cuerpo? ¿Que sus ropas están sucias y que tú las limpiarás? ¿Y tú serás su cocinero? ¿De quien has aprendido esta oración?


El hombre dijo: `No la he aprendido en ninguna parte. Soy un hombre pobre e ignorante, y sé que no sé rezar. La he inventado... y éstas son las cosas que conozco. Los piojos me incomodan mucho, entonces también deben incomodarlo a Dios. Y algunas veces la comida que como no es buena, y me duele el estómago. Dios también debe sufrir a veces. Es sólo mi propia experiencia la que se ha transformado en mi oración. Pero si conoces la oración correcta, por favor enséñamela`.



Entonces Moisés le enseño la oración correcta. El hombre se inclinó ante Moisés y le gradeció con lágrimas en los ojos. Se fue, y Moisés estaba muy contento porque creía haber hecho una buena acción. Miró al cielo para ver qué era lo que Dios pensaba al respecto.



¡Y Dios estaba muy enojado! Dijo: `Te he enviado allí para que acerques a la gente a mí, pero ahora acabas de apartar a uno de mis pequeños. Ahora esta `oración correcta` que le has enseñado no será una oración en absoluto, porque  nada tiene que ver con él y la oración es un diálogo de amor."



Algunos siglos más tarde apareció un profeta que dijo "Entonces el Rey dirá a los que tenga a su derecha: 'Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque tuve hambre, y ustedes me dieron de comer; tuve sed, y me dieron de beber; estaba de paso, y me alojaron; desnudo, y me vistieron; enfermo, y me visitaron; preso, y me vinieron a ver'.


Los justos le responderán: 'Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer; sediento, y te dimos de beber? ¿Cuándo te vimos de paso, y te alojamos; desnudo, y te vestimos? ¿Cuándo te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte?'.

Y el Rey les responderá: 'Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo'."


Parece que la oración "incorrecta" de aquel hombre, su intuición de Dios y  de lo que le agrada,  no estaba tan mal...

 
 

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