El valor de mi nombre

La tradición espiritual judía tiene algo que decir sobre el valor y significado del nombre de las personas.

 
El valor de mi nombre

Cuando llegó el momento de elegir el nombre que le pondrían a su primogénito, los futuros padres comenzaron a discutir.


Cada uno quería ponerle a este primer hijo el nombre de su propio padre fallecido. No pudiendo ponerse de acuerdo, decidieron, finalmente, acudir al rabino del pueblo en busca de consejo.


El rabino, tras escuchar el planteo, preguntó a la mujer: "¿Cuál era el  nombre de su padre?"


Ella respondió: "El nombre de mi padre era José".


"¿Y cuál era el nombre de su padre?", preguntó el rabino al marido.


"El nombre de mi padre también era José", repuso el hombre.


"No comprendo", dijo el rabino sorprendido, "¿Cuál es, entonces, el problema?"


 "Es que mi padre", comenzó a decir la mujer, "era un erudito y devoto judío. El padre de mi marido, en cambio, era un ladrón de caballos. Como usted comprenderá, no puedo ponerle a mi hijo el nombre de una persona así".


Luego de reflexionar un instante, el rabino dijo: "Mi sugerencia es que le pongan al niño el nombre de José y que dejen que el tiempo haga lo suyo. Si vuestro hijo llega a ser un erudito y devoto judío, eso significará que le han puesto el nombre de su abuelo materno. Pero si se convierte en un ladrón de caballos o cosa parecida, sabrán que le han puesto el nombre de su abuelo paterno."


Según el Talmud, cada uno de nosotros tiene tres nombres, el que nos escogieron nuestros padres, el que nos dan los demás y el que nos construimos nosotros mismos.


¿Cuáles son tus nombres?


Fuente "Sidur Tefilot Guedolot", edición de Judith Berinstein, Ediciones Seminario Rabínico Latinoamericano, 2007.

 
 
  • María del Carmen
    La sabiduría de los hermanos mayores de la fe Cristiana...dejar que el tiempo y los valores testimoniados a lo largo de la vida den la verdadera imagen al nombre que hemos recibido al nacer
  • Alfredo
    alfredo

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