Francisco: "Nunca nos resignemos"

Así lo manifestó desde la Basílica San Pedro, donde encabezó una emotiva ceremonia en la que bautizó a cuatro adultos de distintos países. "Jesús no ha muerto, ha resucitado", dijo.

 
Francisco: "Nunca nos resignemos"

El papa Francisco encabezó hoy su primera vigilia de pascual como Sumo Pontífice. En un acto lleno de emotividad en la Basílica San Pedro, bautizó a cuatro personas adultas que se convirtieron al catolicismo.


Frente a miles de personas (se calcula que había 10 mil), Francisco bautizó y confirmó a Maurizio Stefano Pilato, de 23 años; al albanés Ismaili Kleant, de 30; al ruso Yevgueni Strókov, también de 30; y a un estadounidense de origen vietnamita, Anthony Dinh Tran, de 17 años, a los que entregó una túnica blanca y una vela prendida.


Durante su homilía, el Papa expresó que “Jesús no ha muerto, ha resucitado” y señaló que "él siempre nos sorprende”.


"No nos encerremos en nosotros mismos, no perdamos la confianza, nunca nos resignemos", pidió el Papa. "Acepta que Jesús Resucitado entre en tu vida, acógelo como amigo, con confianza: ­¡es la vida! Si hasta ahora has estado lejos de él, da un pequeño paso, te acogerá con los brazos abiertos. Si eres indiferente, acepta arriesgar: no quedarás decepcionado", afirmó.


Francisco sostuvo: "Si te parece difícil seguirlo, no tengas miedo, confía en él, ten la seguridad de que él está cerca de ti, está contigo, y te dará la paz que buscas y la fuerza para vivir como él quiere".


"A menudo, la novedad nos da miedo, también la novedad que Dios nos trae. Somos como los apóstoles del Evangelio: muchas veces preferimos mantener nuestras seguridades. Tenemos miedo de las sorpresas de Dios. Él nos sorprende siempre", dijo el Papa.


En la llamada “liturgia de la luz”, Francisco expresó que "los problemas, las preocupaciones de la vida cotidiana tienden a que nos encerremos en nosotros mismos, en la tristeza, en la amargura" porque "es ahí donde está la muerte".


“Caminen como hijos de la luz”, instó el Sumo Pontífice desde la Basílica San Pedro, desde donde llamó a no cerrarse a la novedad porque “esta transforma”, dijo durante la ceremonia que duró menos de lo habitual (se estilaba que fuera una misa de tres horas), tal como había adelantado el vocero del Vaticano, Federico Lombardi.


(Fuente: Clarín)


 
 

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