Jueves 11 de Agosto

El santo de hoy: Santa Clara de Asís

 
Jueves 11 de Agosto

Mateo 18,21 - 19,1


Entonces se adelantó Pedro y le dijo: "Señor, ¿cuántas veces tendré que perdonar a mi hermano las ofensas que me haga? ¿Hasta siete veces?".

Jesús le respondió: "No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.


Por eso, el Reino de los Cielos se parece a un rey que quiso arreglar las cuentas con sus servidores.

Comenzada la tarea, le presentaron a uno que debía diez mil talentos.

Como no podía pagar, el rey mandó que fuera vendido junto con su mujer, sus hijos y todo lo que tenía, para saldar la deuda.

El servidor se arrojó a sus pies, diciéndole: "Señor, dame un plazo y te pagaré todo".

El rey se compadeció, lo dejó ir y, además, le perdonó la deuda.

Al salir, este servidor encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, tomándolo del cuello hasta ahogarlo, le dijo: 'Págame lo que me debes'.

El otro se arrojó a sus pies y le suplicó: 'Dame un plazo y te pagaré la deuda'.

Pero él no quiso, sino que lo hizo poner en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Los demás servidores, al ver lo que había sucedido, se apenaron mucho y fueron a contarlo a su señor.


Este lo mandó llamar y le dijo: '¡Miserable! Me suplicaste, y te perdoné la deuda.

¿No debías también tú tener compasión de tu compañero, como yo me compadecí de tí?'.

E indignado, el rey lo entregó en manos de los verdugos hasta que pagara todo lo que debía.

Lo mismo hará también mi Padre celestial con ustedes, si no perdonan de corazón a sus hermanos".


Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, dejó la Galilea y fue al territorio de Judea, más allá del Jordán.


Perdonar no es fácil. A veces queremos hacerlo pero no podemos, el rencor se aferra a nosotros. Jesús nos abre los ojos con esta parábola: Dios nos perdona mucho, muchísimo mas de lo que nosotros podemos disculpar a otros. Quien se reconoce reconciliado por la misericordia divina, será capaz de compadecerse.


Quiera el Señor que además de abrir los ojos, abramos el corazón.


 


 

SANTA CLARA DE ASÍS:


Nació en Asís en 1194. Cuando Clara tenía 18 años, San Francisco predicó en Asís los sermones cuaresmales en la Iglesia de San Jorge. Las palabras del "pobrecillo" encendieron el corazón de la joven, quien fue a pedirle, en secreto, que la ayudase a vivir según el Evangelio. San Francisco la alentó en su deseo de dejarlo todo por Cristo. El día de Ramos de 1212 Clara dejó de su casa y se dirigió al pueblo de Porciúncula, que distaba dos kilómetros de donde vivía San Francisco con su comunidad. 

Allí cambió Clara sus finos vestidos por un hábito de penitente, que consistía en una túnica de tela burda y una cuerda de cinturón. San Francisco le cortó el cabello. Como éste no había fundado un convento para religiosas, consiguió alojamiento provisional para ella en el claustro de las benedictinas de San Pablo. Los parientes de Clara ya habían planeado para ella un matrimonio y en cuanto supieron lo que había pasado, decidieron sacarla del convento. Se cuenta que Clara se aferró con tal fuerza al altar, que desgarró los manteles cuando la arrancaron de ahí. La joven se descubrió la cabeza para que viesen sus cabellos cortados y dijo a sus parientes y amigos que Dios la había llamado a su servicio y que ella estaba dispuesta a responder. 

Comenzaron a llegar otras jóvenes que deseaban vivir como ella, en la pobreza y total entrega al Señor. Al cabo de algunos años, había ya varios conventos de clarisas en Italia, Francia y Alemania.

Santa Clara y sus religiosas practicaban austeridades hasta entonces desconocidas en los conventos femeninos. No usaban calzado y dormian en el suelo, no comían carne nunca y sólo hablaban cuando era necesario o por caridad. Santa Clara imitó a la perfección el espíritu de pobreza de San Francisco. 

Además, como verdadera intérprete del espíritu y tradición franciscanos, Clara redactó por su cuenta una regla para las hermanas que refleja con fidelidad los principios franciscanos y que prohibe toda forma de propiedad individual o común. 

Murió el día de la fiesta de San Lorenzo, a los 60 años de edad, de los cuales 40 los consagró a la vida religiosa. 


 

 
 
  • NOMBRE clarita
    DESCRIPCION feliz dia de tu santo clari. que DIOS te bendiga siempre. y acuerdate de ser agradecida, porque El siempre esta contigo besos tu abuela del corazon

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