La mariposa azul

Una pequeña anécdota, una verdad que no debemos olvidar.

 
La mariposa azul

Había un viudo que vivía con sus dos hijas, curiosas e inteligentes. Las niñas siempre hacían muchas preguntas. A algunas de ellas él sabía responder, a otras no. Como pretendía ofrecerles la mejor educación, mandó a las niñas de vacaciones con un sabio que vivía en lo alto de una colina. 


El sabio siempre respondía a todas las preguntas sin siquiera dudar. 

Impacientes con el sabio, las niñas decidieron inventar una pregunta que él no supiese responder; entonces una de ellas apareció con una linda mariposa azul que usaría para engañar al sabio. 

- "¿Qué vas a hacer?" –preguntó la hermana. 

- "Voy a esconder la mariposa en mis manos y preguntarle al sabio si está viva o muerta. Si él dijese que está muerta, abriré mis manos y la dejaré volar. Si dice que está viva, la apretaré y la aplastaré. Y así, cualquiera que sea su respuesta, ¡será una respuesta equivocada!- dijo soltando una risa maliciosa. 

Las dos niñas fueron entonces al encuentro del sabio que estaba meditando. 

- "Tengo aquí una mariposa azul. Dígame, sabio, ¿está viva o muerta?" 

Muy calmadamente el sabio sonrió y respondió: 

- "Depende de tí. Ella está en tus manos." 

 

Así es nuestra vida, nuestro presente y nuestro futuro. No debemos culpar a nadie cuando algo falle, somos nosotros los responsables por aquello que conquistamos o no. Nuestra vida está en nuestras manos, como la mariposa azul. Nos toca decidir qué hacer con ella. 

El día que puse mi vida en las manos de Dios, me quité de un gran peso de encima; en Él confío y en Él tengo puestas todas mis esperanzas, con la seguridad que un día llegaré al cielo. Soy consciente que "a Dios rogando y con el mazo dando". Por lo tanto, nunca tires la toalla, hazte cargo de tu vida y confía plenamente en el Señor.

P.  Dennis Doren 

Fuente Catholic.net
 
 
  • NOMBRESONIA
    DESCRIPCION ME GUSTAN ESTOS CUENTOS.

COMENTÁ ESTA NOTA

Código de Validación