Salmo 96: un canto nuevo para Dios

La reflexión rabínica de este salmo. Una mirada que nos enriquece y alimenta nuestra oración.

 
Salmo 96: un canto nuevo para Dios

                                    Aquellos que dicen que no puede hacerse, no deberían interrumpir a quienes ya lo están haciendo


Cantemos a Adonai un cántico nuevo.


Cantemos a Adonai todos los habitantes de la tierra.


      Cantemos a Adonai y bendigamos su nombre


      Proclamemos cada día su redención.


Anunciemos su gloria entre las naciones,


sus maravillas entre todos los pueblos.


     Pues grande es Adonai y digno de alabanza,


     Él es venerado por encima de todas las divinidades.


Los dioses de las naciones son inertes,


mas Diós creó los cielos.


     Esplendor y majestad circundan su morada,


     el poder y la belleza residen en su santuario.


Reconozcamos a Adonai todos los pueblos y naciones,


reconozcamos en Dios honor y fortaleza.


     Reafirmemos la gloria de su nombre,


     llevemos ofrendas e ingresemos en sus atrios.


Veneremos a Adonai con resplandeciente santidad, 


reverenciemos a Adonai todos los habitantes de la tierra.


     Proclamemos entre las naciones que Dios reina,


     y que juzgará a los pueblos con equidad.


Que se alegren los cielos y que se regocije la tierra,


que brame el mar y todo cuanto en él hay.


     Que celebren los campos y todo lo que ellos contienen,


     y que canten a Dios todos los árboles del bosque.


Regocijémosnos todos pues Él ha venido a juzgar,


y juzgará al mundo con justicia, y a las naciones con su verdad.


 


COMENTARIO:


Se nos propone en este salmo entonar a Dios un canto nuevo cada día.


¿De qué manera nos será posible responder a esta propuesta de procurar en nuestra plegaria novedad? ¿Cómo, si ya han sido intentadas todas las rimas, todos los tonos, todos los temas, en todas las lenguas? ¿Cómo lograrlo cuando, además, la plegaria en comunidad es repetitiva por necesidad?


De hecho,  es en virtud de este carácter reiterativo que nos es dado mancomunarnos tanto en el tiempo como en el espacio. Pronunciando las mismas palabras entramos en una profunda ligazón con el israel contemporáneo, con los judíos procedentes de todas las latitudes y, al mismo tiempo, creamos un nexo con nuestros antepasados, tornándonos capaces de dar testimonio de un inquebrantable eslabonamiento con las generaciones que nos precedieron.


Tal vez, a lo que se nos esté instando, en realidad, no sea a cantar un canto que sea nuevo cada día, sino a cantarlo con un espíritu renovado cada vez.


Se nos promete un cambio a cambio de que cambiemos.


El desafío será, entonces, permanecer constantemente lozanos, capaces de otorgar nuevos sentidos a las mismas palabras, nuevos significados a los mismos significantes; emprender, permanentemente, la tarea de amalgamar la tradición y las costumbres que nos fueron legadas, con la experiencia subjetiva de apropiación y transformación personal.


¿Cómo lograremos mirar los objetos de ayer con ojos nuevos, llenar de vinonuevo el odre viejo?


¿Cómo haremos para hacer de la repetición la herramienta que dé el verdadero matiz a las cosas, el instrumento que nos permita captar las diferentes coloraturas que la vida tiene para ofrecernos?


¿Qué haremos para que nuestra plegria sea diferente este Shabat?


 


Fuente "Sidur Tefilot Guedolot", edición de Judith Berinstein, Ediciones Seminario Rabínico Latinoamericano, 2007.

 
 
  • ANDREA PAOLA CASAS
    DESCRIPCION ES EL SALMO DE MI SALVACION, AL EDAD DE QUINCE AÑOS ALBORDE DEL SUICIDIO, ESCUCHE UNA VOZ QUE PRONUNCIO SALMO 96, REACCIONE Y ENTENDI POR LO QUE ESTABA PASANDO Y EL POR QE DE MI ESTADO DE ANIMO. HOY POR HOY, DOY GRACIAS A DIOS Y ME DECLARO PRESENTE COMO SU INSTRUMENTO.

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