Se busca publicista para Dios

En estos tiempos, Dios no tiene buen "marketing" ¿Por qué? La reflexión de un creyente en voz alta y una invitación...

 
Se busca publicista para Dios
La publicidad, el marketing, la comunicación, logran -muchas veces- convencer a las personas a través de un camino paralelo a la razón. Cuando nos venden un producto, la razón podría compararse a la letra chica, donde se explica que ese champú no va a dejarte el cabello como la actriz internacional de la foto del paquete, pero que va a olerte muy bien.

Los profesionales de estas áreas, entre los que me cuento, intentamos transformar un mensaje lineal en algo atractivo, que despierta interés, que genera preguntas, que “cosquillea”. Cuando usamos esos recursos decimos que estamos “comunicando”; es decir, que un mensaje es emitido, pero también recibido adecuadamente.

También acostumbramos a calificar la imagen de algo o de alguien. Tiene una “buena reputación” aquello o aquel que es aceptado más o menos masivamente por los demás.

En los últimos días una pregunta no deja de venírseme a la cabeza permanentemente.

¿Por qué Dios tiene tan mal marketing?

Antes de que todos me asalten a la yugular, quiero ser más concreto. ¿Por qué Dios, teniendo el gran mensaje que tiene, no genera más interés, más preguntas, más cosquilleos? Decía alguien que no creía en la Eucaristía, que una de las razones por las que dudaba era porque muchos cristianos no recibíamos la comunión todos los días: “si es verdad que Jesús está en ese pedazo de pan, ¿cómo es que pueden pasar días sin “comérselo?", se preguntaba.

Muchos hermanos evangélicos han aprendido algunos recursos de comunicación que mejoran notablemente el vínculo entre quienes profesan la Palabra y entre quienes la reciben. Aunque haya todavía, en este siglo, algunos que se escandalicen por ello.

Es cierto, también que hay esfuerzos en la Iglesia Católica y entre nuestros hermanos mayores Judíos para acompañar la evolución del hombre hacia esta actualidad. Pero creo que todos estos esfuerzos no llegan directo al blanco porque en ese prisma de la comunicación, el “canal” por el cual el mensaje se transporta, está fallando.

Y ese “canal” somos todos nosotros. Los embajadores de la Fe. Muchos de los cuales no estamos haciendo nuestro trabajo para que Dios tenga una buena imagen. Una excelente reputación. Cuando los que no creen en Dios nos ven infieles, ladrones, desleales, irascibles, coimeros, haraganes, están viendo la peor publicidad de Dios en nosotros. Y no compran a Dios para su vida, porque no ven la ventaja que supondría tenerlo, al ver lo que muchos de nosotros somos, lo que hacemos y lo que omitimos hacer.

Los invito de corazón a que el propósito que nos formulemos a partir de hoy sea el de ser -con nuestra vida de todos los días- aquella publicidad exitosa que convenza a los demás de que vale la pena creer. De que vale la pena que Dios ocupe un lugar de privilegio en nuestra casa. De que tenemos la valiosa oportunidad de ser embajadores de nuestra Fe. 

O.M. © Yo Creo
 
 
  • JUAN PABLO SANTILLÁN
    NO LE HACEMOS BUENA PUBLICIDAD A DIOS SI ESTAMOS "excluyendo manifestaciones sectarias", YA QUE LOS CRISTIANOS COMENZAMOS NUESTRA HISTORIA COMO UNA MANIFESTACIÓN SECTARIA RESPECTO DE LA RELIGIÓN OFICIAL DE ROMA Y DEL PUEBLO JUDÍO, RESPECTIVAMENTE, Y MUCHOS HASTA FUERON FLAGELADOS Y MUERTOS A MANOS DE LOS QUE SEGUÍAN LA RELIGIÓN OFICIAL DE ESOS MOMENTOS (INCLUYENDO A SAULO DE TARSO ANTES DE CONVERTIRSE EN SAN PABLO) Y, SI EXCLUIMOS A ESTAS PERSONAS QUE TAL VEZ TIENEN LA MEJOR DE LAS BUENAS VOLUNTADES EN POS DE UN MUNDO CADA VEZ MEJOR, COMO DIOS MANDA (Y NO OBLIGA, PORQUE RESPETA NUESTRA LIBERTAD), ENTÓNCES: ¿QUÉ PUBLICIDAD ESTAMOS DANDO DE DIOS CON NUESTRA FE? YO CREO FEHACIENTEMENTE EN UN DIOS INCLUSIVO Y NO EXCLUYENTE DE NADIE, PORQUE SI HUBIESE EXCLUIDO A ALGUIEN NO HUBIERA COMIDO CON RECAUDADORES Y PROSTITUTAS, PESCADORES POBRES E IGNORANTES, E INCLUSO TRAIDORES, EXCÉPTICOS Y COBARDES, Y SIN EMBARGO NO EXCLUYÓ A NADIE QUE QUISIERA SEGUIRLO, POR ELLO MISMO ES QUE DEBEMOS SEGUIR SUS ENSEÑANZAS, SU EJEMPLO, Y ESTAREMOS CONSTRUYENDO UN MUNDO MEJOR DESDE EL LUGAR EN EL QUE ESTAMOS. GRACIAS POR LA OPORTUNIDAD DE EXPRESARME, PERDÓN SI A ALGUIEN MOLESTA MI COMENTARIO, PERO LA INTENCIÓN ES LLAMAR A LA REFLEXIÓN O MEJOR AÚN, PROFUNDIZAR LA PREEXISTENTE. CON AFECTO, JUAN PABLO SANTILLÁN, CATEQUISTA DE CHICOS DE 1ER Y 2DO AÑO DE COMUNIÓN EN EL COLEGIO SAN JOSÉ DE LA CIUDAD DE JUNÍN, BS. AS.
  • mayra
    hola
  • mayra
    hola, recién quiero empezar el proyecto que Dios tenia preparado para mi, lo llamo el proyecto de Dios, así de simple...Dios me ha dado entendimiento y le agradezco, pues para difundir su palabra se necesita mucho amor y paciencia y pues lo acabo de decir se trata de difundir su palabra no las palabras de nosotros, las personas que aún no se acercan a Dios no están evaluando constantemente, no podemos fallar porque somos ejemplo, no podemos difundir nuestras palabras porque somos humanos y nos equivocamos; sin embargo sus palabras son perfectas tenemos que tener en cuenta eso; a veces caemos en la gloria propia sin darnos cuenta, es por eso que la publicidad sobre Dios falla, porque somos nosotros queriendo vender la palabra del creador, y no se trata de eso; entiendo que a las personas no les gusta que las molesten a sus casas, pues bueno entonces llevarles la biblia a donde ellos vallan, que la lean en un letrero que sea imposible de no ver como los panorámicos que miramos todos los días, pero que sea su palabra no la de nosotros. yo cuando empeze a saber d Dios verdaderamente, fue por leer su palabra por mi cuenta y jamás imagine lo maravilloso que sería leer una biblia, antes de eso Dios ya me había hablado pero no hacia caso porque yo miraba a la gente que me hablaba y los juzgaba, en cambio al leer la biblia era Dios el que me hablaba. hermanos les comparto esto para que se haga y para que todos sepan lo que dice la palabra de Dios, no para mi gloria porque yo estaría mal. yo lo haré.

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