¿Qué sucede en el corazón del hombre? Violencia contra la mujer

La violencia contra cualquier persona es contraria al mensaje de Jesús.

 
¿Qué sucede en el corazón del hombre? Violencia contra la mujer

 "¿Qué sucede en el corazón del hombre? ¿Qué sucede en el corazón de la humanidad? ¡Es hora de parar!".


Estas son palabras de SS Francisco. La violencia contra cualquier persona es contraria al mensaje de Jesús: "Este mandamiento nuevo les doy: que se amen los unos a los otros. Así como yo los he amado, también ustedes deben amarse los unos a los otros" (Jn 13:34).



El Santo Padre señala "La paz empieza en casa. ¡Entre nosotros! Después se extiende a toda la humanidad… ¡pero debe comenzar en casa!".



La violencia doméstica afecta a millones de personas. Puede suceder en todas las edades y todos los orígenes económicos, educativos, culturales y religiosos. Sin embargo, el 95% de las víctimas son mujeres violentadas por hombres. La violencia contra la mujer de ninguna manera puede ser justificada.



Cuando existe violencia contra la mujer, se están violando los principios básicos cristianos: dignidad, igualdad, solidaridad, respeto y paz.



Este tipo de comportamiento proviene de patrones aprendidos en el que el agresor gana y mantiene el poder y control sobre la víctima a través del miedo. Puede ser física, emocional, sexual, económica y/o patrimonial. Muchas víctimas han sido llevadas a creer que no valen nada, que los problemas existentes son su culpa. Llegan a cambiar y negar su propia personalidad e identidad. Se anulan a sí mismas. Con el paso del tiempo, la violencia se va incrementando y pasa con mayor frecuencia haga lo que haga la mujer.



Cuando los hombres han vivido violencia, se pueden volver agresores pues no son conscientes de esta repetición de patrones. No saben cómo escapar el ciclo de violencia. Por tal motivo es necesario buscar ayuda y recordar lo que la Santas Escrituras nos indican:



 "Vosotros, maridos, igualmente, vivid con ellas sabiamente, dando honor a la mujer como a vaso más frágil, y como a coherederas de la gracia de la vida, para que vuestras oraciones no tengan estorbo" (1 Pedro 3:7).



El Compendio de la Doctrina Social Cristiana (2005) señala que la importancia del amor dentro del matrimonio pues gracias a  este amor cada persona es reconocida, aceptada y respetada (No. 221).



El amor, afirma el Compendio, es esencial para los seres humanos. Pero el amor marital es más que sólo emociones o expresión sexual. Es un don pleno y total, marcado por la unidad y la fidelidad. Además, la naturaleza del amor conyugal requiere que la unión marital sea estable (No. 225).



Si alguna persona está pasando por esta situación, ayúdela a buscar ayuda. Hable con alguien en quien confíe, como un párroco, un asesor familiar o psicólogo.



(Fuente: Catholic.net - Autor: Dra. Claudia Jaquelina González Trujillo)



 
 
  • beatriz
    La violencia de un hijo contra su propia madre, aparte de ser un patrón aprendido de su padre agresor, se potencia con el uso de las drogas que estan a alcance de todos en Argentina, como el alcohol y la marihuana. Es más fácil echar a un esposo del hogar que a un hijo porque para una madre es desgarrador!. La justicia no actúa, se efectúa la denuncia y el juzgado de familia toma a la victima como victimaria, las manda de un lugar a otro en las oficinas, mientras tanto se espera al menos la restriccion de acercamiento del agresor, pasan 8 meses, ni que hablar de solicitar un tratamiento, dicen que es voluntario el tratamiento cuando la droga y alcohol lo que enferma justamente es la VOLUNTAD del adicto. Como madre autodesterrada de mi hogar por miedo a ser golpeada x mi hijo, vivo en casa de un familiar desde hace 30 días. La denuncia la hice hace 8 meses en la comisaria de la mujer, el juzgado me cito recien el 4 de marzo y de ahi, voy y vengo sin ninguna solucion, sintiendo en mi cuerpo afectada la salud y mentalmente, entro en pánico al intentar regresar ami hogar a retirar alguna pertenencia. tengo 54 años y siento que no puedo manejar esta situación, x eso apelé a la justicia, que parece burlarse de mi desesperación. Me encomiendo a Dios xq he llegado a un estado alto de estrés

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