Chicas que se van de su hogar, ¿colapso de la imagen familiar?

En los últimos días varias chicas desaparecieron de su hogar, según registraron los medios, ¿qué hay detrás de este problema?, ¿cuál es la clave para comprenderlo?

 
Chicas que se van de su hogar, ¿colapso de la imagen familiar?

En los últimos días fuimos testigos, de la desaparición de varias chicas de su hogar. Algunas con más resonancia mediática que otras, pero esto ocurre cotidianamente ya sea en Capital Federal, como en el interior de Nuestro País. Más allá de cuestiones de seguridad o secuestros, muchísimos de los casos que ocurren, se dan espontáneamente, por conflictos familiares o más precisamente, con sus madres. La pregunta para hacernos, es, ¿Qué es lo que está sucediendo?, para llegar a esos extremos.


Si bien el análisis, es el caso por caso, merecemos tomarnos unos minutos y poder reflexionar cuál es el lugar de esas madres, cómo pudieron alojar a esas hijas en su deseo. Sabemos que la relación madre e hija, ya de por sí es complicada y más acentuándose en la etapa de la adolescencia. ¿Qué es lo que ocurre en esta etapa evolutiva?, sabemos que como sujetos es necesario atravesar este momento de caída de los ideales, del cuerpo infantil, los padres de la infancia. Es un momento clave, para la construcción de la identidad, el enfrentamiento con la autoridad y la salida, como sujetos independientes, libres en su deseo y en su vida.


Para esto, el lugar dentro de el triángulo, padre, madre e hijo, es fundamental, el juego de roles y la disposición de los mismos. Centrándonos especialmente, en el vínculo Madre e hija, aquí se ponen en juego muchos factores, la Madre fue el primer objeto de amor para la misma, luego atraviesa una fuerte desilusión en la diferencia de los sexos, para luego volver a identificarse con ella, como una salida hacia la feminidad.


¿Qué ocurre con estas madres que tienen que dar lugar al deseo de las hijas, a la autoridad, y al mismos tiempo alojarlas?, Muchas veces en esta etapa es difícil comprender que les está sucediendo a estas hijas.


Se encuentran de pronto con la capacidad real de poder ser madres, y su aparato psíquico todavía no está preparado para el mismo, de pronto necesitan identificarse a alguna otra persona, fuera del círculo extra familiar, ya sean ídolos de la música u otra variante, para poder des identificarse, de estos padres ideales de la infancia. Este proceso es necesario y es lo más sano para ellas y los mismos. ¿Cómo se ubican estas madres aquí?, es complejo el tema, pues para ellas también se les pone en juego sus propios ideales de madre, de hija, sus propias frustraciones y expectativas.


En principio diremos, que tendría que poder establecerse una dialéctica de ida y vuelta, un importante diálogo con las niñas-adolescentes, para que puedan compartir, dentro de sus posibilidades, todo lo que van sintiendo, en su cuerpo, su mente, que les sucede con esta autoridad que por momentos necesitan violarla y por momentos volver a ser esas niñas protegidas por su mamá.


La rebeldía es necesaria que la atraviesen, pero poder hacerla, con el respaldo cómplice de sus padres y con la garantía de protección de los mismos; es poder dejar soltar, para volver, un juego difícil que se tiene que hacer para que puedan luego instalarse en la vida adulta.


La falta de Comunicación, el miedo al castigo, la falta clara de límites, tanto reales como imaginarios, junto con el maltrato, tanto físico como verbal; y esa yuxtaposición de roles madre-hija, muchas veces, y volvemos a insistir en el caso por caso, provocan estas desapariciones espontáneas, sin entender muy bien qué es lo que está ocurriendo.


El mundo actual, pone a prueba a estas madres, con todos las amenazas  reales y de fantasía, los tiempos son otros y hay que adaptarse a ello. El trabajo es difícil, pero no imposible, dejar hablar, escuchar y coordinar juntas, cuál sería la mejor opción para cada situación.


(Fuente: YO CREO / Autor: Lic. Fernando Otondo)

 
 

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