El “tapiz” de la Providencia: cuando la vida no es lo que pensamos

La vida tiene –muchas veces- una ironía sutil en sus resoluciones más profundas, misteriosa es la alquimia de ciertos invisibles secretos. Por el P. Eduardo Casas.

 
El “tapiz” de la Providencia: cuando la vida no es lo que pensamos

La vida tiene –muchas veces- una ironía sutil en sus resoluciones más profundas, misteriosa es la alquimia de ciertos invisibles secretos. Muchas veces escuchamos: “la vida es injusta”. La vida no tiene el propósito de ser justa.


No justifica a nadie, ni a nada. Somos nosotros los que debemos buscar y encontrar un propósito para con la vida, un cometido para vivir. La vida no nos justifica. Somos nosotros los que justificamos nuestro paso por la vida.


Nosotros tenemos que ser justos. No la vida. Tal vez la vida, en sí misma, no tiene por qué poseer un sentido. Es nuestra comprensión de la vida la que hace que la vida –que nuestra vida- tenga un sentido. Es nuestra interpretación del misterio, el que desentraña los sentidos ocultos.


Nosotros otorgamos sentido a nuestras vidas. De nosotros depende; no de la vida. El camino tiene sentido sólo para el que lo hace. El sentido del camino –la dirección- lo da quién lo transita. Para quien no lo hace, el camino está ahí pero no tiene mayor sentido. El caminante es el sentido del camino.


Cada uno es el propio peregrino de su vida y tiene que descubrir el posible sentido que sólo a él se le ha confiado. La vida no es ni “lógica”, ni “absurda”. No es “justa” o “injusta”. No es “con sentido” o “sin sentido”. La vida es sólo vida: dinamismo que acontece y fluye. Somos nosotros los que la hacemos grande o pequeña, luminosa u oscura, hermosa o desgraciada.


En un tapiz la trama que se dibuja en el patrón está en el anverso. En el reverso, la misma trama se ve de diferente modo, casi parece otro dibujo. ¿Quién puede decirnos que estamos del anverso o del reverso de nuestra trama? Sólo Dios contempla el “frente” de nuestro tapiz. La “Providencia” de Dios en el tejido de nuestro tapiz es un eterno telar de hilos entrecruzados artesanalmente.


Nosotros sólo alcanzamos a ver algunos de los muchos hilos desde una trama contemplada “desde el lado de atrás”. Por eso, a menudo nos confundimos y creemos que algo es injusto o no es bello. Cuando veamos el diseño desde su anverso seguramente nos asombraremos de la perfección del diseño de la trama y, entonces, comprenderemos y bendeciremos todos los hilos que lo han tejido.


Fuente: Yo Creo – Autor: P. Eduardo Casas


 
 

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