El consejo final de un maestro a su alumno

Los consejos de un docente a su alumno, una verdadera herencia de acciones llenas de caridad y servicio.

 
El consejo final de un maestro a su alumno

Querido alumno:


Para ser feliz no importa lo que el mundo te ofrezca,

sino lo que tú puedas ofrecer,

porque todo lo que se da regresa,

y ante los ojos del Señor sólo valen las buenas obras.


Al final no te llevarás lo que has guardado,

sólo se irá contigo lo que has hecho en favor

de los demás; es decir, lo que has dado

nunca te quejes, la vida no es fácil,

camino sin piedra no es camino,

no te compares con nadie, mídete contigo mismo;

es la única manera segura de avanzar.


La humildad es una virtud maravillosa,

casi inalcanzable, pero no imposible.

Con los años aprenderás que son los atajos

los que alargan el camino, que la ruta más rápida

y segura es la que ya conoces, que nada es gratis en la vida,

que todo debes ganártelo o merecerlo,

que ser útil es mejor que ser importante.


Aprende a dominar tu ira,

se tolerante, cuántas veces lo serán contigo!

jamás agredas, no olvides lo que dijo el poeta:

“El golpe daña más al que lo da, que al que lo recibe”.

Estira la mano sólo para dar o ayudar,

quiere a tus parientes y amigos con todos sus defectos

o correrás el riesgo de quedarte sólo porque

el ser perfecto no existe y acostúmbrate a escuchar;

los consejos no se discuten, se agradecen.


Recuerda que la belleza es fugaz,

que el poder es circunstancial y que la riqueza es ajena,

que a fin de cuentas, sólo es tuyo lo que consumes

que por más dinero que tengas, no serás mejor,

no sabrás más, ni serás más bueno

ni siquiera podrás comer o dormir más que cualquier mendigo.


Aprende a valorar, a agradecer…


valora el amor que te dan, siendo poco,


tal vez sea lo máximo que puedan ofrecerte


no todos tenemos la misma capacidad de sentir y de dar

dichoso tú si puedes hacer feliz al ser que amas.


Y en todos los actos de tu vida trata de ser justo,


piensa en los demás; deja que tu corazón cumpla con su deber,

su destino es amar; para eso lo hizo Dios.

Por lo menos eso pensamos los maestros.


 Tu maestro.


(Fuente: Hugo Almanza)



 
 
  • Olinda Harache
    Es una buena manera de mirar la vida y enfrentarla. Una enseñanza válida para toda la vida
  • MERCEDES
    Excelentes consejos

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