La alegría de ser abuelos

La llegada del primer nieto transformó las vidas de Daniel y Esperanza. La renovación de la capacidad de amar que ofrece el ser abuelos.

 
La alegría de ser abuelos

Siempre que escribo suelo recibir mensajes de amigos de diferentes países, comentándome su visión sobre los temas que trato en mis trabajos, que por supuesto me producen una gran satisfacción.


Así las cosas, quiero citar con verdadera alegría, el mensaje recibido hoy que me parece un pequeño tesoro y que viene a responder en cierto modo al articulo que publiqué recientemente titulado: “Y Dios creó... a los abuelos”.

Es el caso de Daniel y Esperanza. Dos psicólogos argentinos especializados en psicología infantil y gerontología, que llevan varios años de jubilados y que me envían un mensaje con el que desean compartir la felicidad que han experimentado por el hecho de ser abuelos primerizos desde hace tres meses.

La alegría ha llenado su hogar al recibir la bendición de Dios enviándoles ese nieto y así se lo están agradeciendo continuamente. 

Para ellos, a pesar de su avanzada edad, su nieto Aitor es un nuevo punto de apoyo para la vida. Es iniciar de nuevo la capacidad de amar que Dios les regala para depositarla en sus descendientes, además de rejuvenecerles sus cansados espíritus y llenarlos de nuevo de sueños y de ilusiones. 

Como profesionales, Daniel y Esperanza son conscientes de la gran ventaja que para los niños supone la figura de los abuelos, pues es esencial para transmitirles sus raíces familiares desde los primeros años de vida, cuidándolos y siendo sus compañeros de juegos. Incluso ante un hipotético caso de separación o fallecimiento de alguno de sus padres, ayudan a la estabilidad emocional del niño. 

No obstante, entienden que ellos nunca deben desarrollar el papel de padres sustitutos y de este modo evitar los pequeños conflictos familiares que se pueden derivar entre padres y abuelos por las diferencias entre estilos de crianza y educación del niño.

Así mismo, también son conscientes de que el exceso de dedicación que adquieren los abuelos, es una tarea que en ocasiones puede pasarle factura a su organismo, ya que la responsabilidad que asumen puede derivar en situaciones de estrés y de ansiedad con empeoramiento de su salud física y mental.

Por lo tanto, entienden que es fundamental que los mayores no abandonen las tareas esenciales para su vida, como bien pude ser disponer de tiempo libre para sus pequeños ratos de ocio, tan importantes para un matrimonio. Todo ello, naturalmente, sin menosprecio al cariño casi devocional que tienen hacía sus hijos y nietos, y por supuesto a ese Dios que les ha bendecido.

Por todo ello he sentido una alegría profunda al compartir con Daniel y Esperanza, abuelos primerizos, su mensaje y su felicidad por la llegada de su primer nieto.

Y debo decirles que, a fin de cuentas, Dios siempre es Vida y por tanto nuestra vida es hermosa para seguir viviéndola con amor y con esperanza, contemplando con entusiasmo el regalo que el Cielo les ha enviado a mis amigos Daniel y Esperanza con la llegada de Aitor.

No sé, pero me parece a mí que cuando algunos amigos me escriben diciéndome que mis historias les llevan una ración de esperanza, yo me pregunto si estos amigos estarán tan sordos o miopes como para no percibir que tienen con total seguridad en el mundo infinitas más razones para vivir la fe que las que yo pudiera darles en estas sencillas líneas, aunque vengan envueltas en hechos reales o en reflexiones profundas. 

José Guillermo García Olivas

Fuente Catholic.net
 
 
  • Bibiana
    Nada más cierto ¡los nietos son maravillosos regalos de la vida! Francisco y Alma llegaron juntos (los melli)hace 18 meses para colmar nuestra felicidad

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