La CIDH, contra la vida y la familia

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) busca imponer -por distintos medios- a los países de Latinoamérica, políticas antivida y antifamilia.

 
La CIDH, contra la vida y la familia

Recientemente, la Relatora de la CIDH, Luz Patricia Mejía, visitó el Congreso Nacional Argentino para impulsar la despenalización del aborto, calificándolo como un derecho de las mujeres. Afirmó que “la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ya se expidió respecto a que la Convención Interamericana no se opone al reconocimiento del derecho al aborto, porque la redacción del artículo sobre el derecho a la vida incorporó la expresión en general para permitir a todos los países firmarla. Mejía explicó que la adición de la frase `en general` desde el momento de la concepción, hace a la diferencia jurídica para que los países que permitieran el aborto no se sintieran impedidos de firmar la Convención.


Sí, leyo bien, se adulteró el artículo de la Convensión Interamericana de Derechos Humanos para permitir el aborto. No fue un hecho aislado, la Comisión parece tener como uno de sus fines imponer la ideología antivida y antifamilia a las sociedades de América Latina y el Caribe, aunque ésta sea contraria a los Pactos Internacionales firmados con anterioridad y que son, justamente, los que le dan entidad a esta institución.


En realidad el problema es aún mas grave, ya que la Comisión está en sintonía con los grandes grupos de poder, económicos e ideológicos, que dominan a los organismos internacionales y trabajan sin pausa por imponer sus políticas, particularmente a los países más pobres. 


Ahora, la Comisión impulsa un proceso contra el Estado Chileno, procurando sentar un peligroso precedente jurídico para la protección del matrimonio y la familia al defender a una jueza lesbiana chilena que acusa a su país de violar sus derechos fundamentales tras perder la custodia de sus tres hijas menores.


Según denuncia la Oficina para América Latina del Population Research Institute (PRI) la CIDH tergiversa totalmente las cosas al convertir un caso de custodia en uno de “orientación sexual” dejando de lado a las hijas, víctimas probadas de maltratos y abusos por parte de su madre y su pareja homosexual.

Jacqueline Karen Atala Riffo se separó de su esposo, se mudó con otra mujer y se llevó a vivir a sus hijas con ella, entonces de 10, 6 y 5 años de edad.

El padre de las niñas, Jaime López Allendes, reclamó en 2003 la tuición –custodia o tenencia- de sus hijas en un proceso judicial y la Corte Suprema de Chile, considerando “las pruebas que demostraban fehacientemente el daño sufrido por las menores bajo el cuidado personal de su madre”, determinó “la mejor condición del padre para ejercer la tuición de las niñas, pues éste les ofrecía mayores condiciones de estabilidad hacia el futuro.

López ya lleva siete años al cuidado personal de sus hijas, pero en el tiempo que vivieron con su madre las niñas “sufrieron importantes alteraciones en sus vidas debido a que su madre decidió poner su homosexualidad por encima de cualquier otra consideración”, sostiene el PRI.

La Comisión pidió a la Corte Interamericana de Derechos Humanos –que esta semana se reúne en Bogotá (Colombia)- que considere que el Estado chileno "incurrió en responsabilidad internacional por la (presunta) violación de los derechos a la igualdad y no discriminación, vida privada y familiar, familia, protección especial de las niñas, garantías judiciales y protección judicial" en el caso de Atala.

El PRI denuncia que “en todo lo actuado por la Comisión no se ha incluido el expediente completo del caso. Con ello estaría dejándose de lado todas las pruebas de los maltratos físicos y psicológicos que sufrieron las niñas cuando vivieron con su madre ya separada del padre”.

“Cualquiera que lea los testimonios de amigos de la familia, empleadas del hogar y sobre todo los psicólogos que efectuaron la pericia para el Poder Judicial chileno se daría cuenta que esto de la ‘discriminación por orientación sexual’ es una excusa barata. Si les pegas o descuidas a tus hijos, la justicia podría determinar que pierdas la custodia de tus hijos, independientemente de la ‘orientación sexual’ que tengas”, agrega el comunicado del PRI.

El PRI lamenta que “en esta situación humana sumamente dolorosa como es un hogar destruido, llama poderosamente la atención que la Comisión no vea el interés superior del niño consagrado como derecho vinculante en todos los países de América Latina y el Caribe. La Comisión solamente ha puesto los ojos y sus buenos oficios en función del reclamo de Karen Atala a vivir plenamente su particular ‘orientación sexual’”.  

La próxima audiencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos será el 23 y 24 de agosto en Bogotá. “Fuentes confiables, nos han informado que el padre como representante legal de las adolescentes ha presentado recientemente un recurso a la Corte pidiendo que ellas sean tomadas en cuenta, y qué él también sea oído pues tiene un legítimo interés en el resultado de la causa, toda vez que una eventual sentencia condenatoria contra el Estado de Chile daría pie para que él pueda perder la tuición de sus hijas”, advierte el PRI.

El caso chileno constituye la primera demanda de discriminación por orientación sexual presentada ante el Sistema Interamericano de Derechos Humanos, lo que supone que su fallo sentará un precedente en el continente.

M.N. © Yo Creo

Fuentes www.abortolegal.com.ar

                ACi Prensa

 
 

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