Lagos de agua bendita

Pura fe. Diego Lagos, el delantero de Instituto, habla de su apego a Dios. “Sentía un llamado interior. Primero está Dios”, dijo el punta. Y rescata la humildad del plantel.

 
Lagos de agua bendita

"Dios, te pido para que Instituto ande bien, por mis compañeros, por los rivales, para que nos acompañes. Y que se cumpla tu voluntad. Si es algo bueno, bienvenido sea. Si no, lo voy aceptar”.


El hombre que habla no está loco. Conversa con el Señor. Todo el tiempo. Sólo lo entenderá quien lo siente de la misma forma. Es futbolista. Pero también un hombre de fe. De los que no necesitan ver para creer. Diego Lagos, 26 años, es delantero en el Instituto puntero de la B Nacional dirigido por Darío Franco. El lunes marcó un gol en la victoria 4-0 ante Atlético Tucumán. Pero detrás del futbolista aparece el otro Lagos. Habla con pausas. Siente. Piensa. Dice.


“Practico la religión a full. Soy católico cristiano y trato de santificar mis días, leo mucho la biblia y de vivir como un verdadero cristiano”, le cuenta a Día a Día en un diálogo que va más allá de la pelota. ¿Qué significa ser un católico cristiano? El ex Lanús lo define. “En mi vida primero está Dios y después el resto. Me levanto temprano, solo, porque mi señora se queda con la nena. Y si tengo tiempo, rezo a la mañana o antes de ir a entrenar, sino a la noche. Pero desde que me despierto hasta que duermo, pienso en él”, dice con los ojos entornados, como si ahora mismo estuviera viéndolo.


Y se lo toma en serio. Su gesto comprometido cuando habla de Dios no dejan dudas. “No vengo de una familia religiosa pero interiormente siempre sentía como un llamado”, y se queda en silencio. Un llamado que sólo comprende aquel que cree. “Y cómo creer en lo que no se ve, dicen muchos”. Con sutileza, como cuando tira una gambeta en la cancha, el hombre nacido en Mar del Plata, lo contesta.


“El que espera una señal o una imagen de Dios quizá no la va a encontrar. Dios se ha manifestado a lo largo de la vida en muchísimas cosas: la creación, la vida, la escencia de ella misma, creo que fundamento más grande que ese no encontrás”, define.


–¿Te pasó algo puntual en tu vida para acercarte a Dios?


–No, siempre estaba con eso aunque era un católico light. En un momento estaba medio dormido con mi Fe y fue Diego Valeri (jugador de Lanús) quien me dio el empujoncito. Y una vez adentro ya no querés salir. Es tanta la felicidad que no te querés alejar de Dios. Antes no practicaba ni leía la Biblia. Ahora es otra cosa”.


Si uno quiere, puede. Como todo futbolista, las horas libres se acortan los fin de semana, pese a los viajes, las concentraciones y los partidos. “Voy todos los findes a misa. En los viajes siempre queda algún espacio. O sábado a la noche o domingo a la mañana o mediodía. El que quiere, puede ir. A mí me hizo ver cosas muy importantes para la vida”, cuenta Lagos.


Pero también hay otros motivos trascendentales en su vida. Hace seis meses fue papá. “Mi hija se llama Emilia y la verdad que es increíble. Ella me demanda bastante tiempo y trato de compartir mucho. Igual, mi señora termina más cansada que yo, así que trato de aportar lo mío”, comenta el futbolista que vino como refuerzo para la presente temporada.


Otra vez la charla, sin forzarla, vuelve al tema central. “Nosotros, los católicos, creemos en la vida eterna. El día que nos vayamos de esta tierra nos vamos al cielo junto a Jesús. Uno intenta llegar ahí aunque no es fácil porque hay que tener conducta en la tierra”.


–¿Se puede lograr esa conducta con todas las tentaciones?


–Cerca de Dios todo es posible. Pasa que cuando uno deja entrar a Dios a su vida ya no lo puede dejar salir.


–¿Y está mal que le pidás a Dios por Instituto?


–Yo rezo todos los días. Pido por Instituto, por mis compañeros, por nuestros rivales. Y que se cumpla su voluntad.


–Si Dios digita todo, ¿Qué le cabe al hombre?


–A nosotros se nos da libertad, sino seríamos marionetas. Después, tenemos la libertad de elegir si queremos estar con él.


(...)


Lagos en la Gloria. Lleva seis goles en 18 partidos disputados. Es un jugador con clase. Viene bien.


(Fuente: Día a Día Deportes - Por José Santiago – Enviado por Seba Etcheberry)


 


 
 
  • Analía Molina
    Hola, tengo 27 años y me sentí muy identificada con lo que dice Diego. Bendiciones para el y para su familia.
  • LIliana
    QUE HERMOSO TESTIMONIO. QUE ALEGRIA ESCUCHAR ESTO DE LA BOCA DE UN JUGADOR DE FUTBOL, SABIENDO QUE ELLOS ESTAN TAN EXPUESTOS; PERO PARA DIOS NADA ES IMPOSIBLE. QUE JESUS SIGA OBRANDO EN TU VIDA Y COMPLETE LA OBRA QUE HA COMENZADO. AMEN ALELUIA
  • LIliana
    QUE HERMOSO TESTIMONIO. QUE ALEGRIA ESCUCHAR ESTO DE LA BOCA DE UN JUGADOR DE FUTBOL, SABIENDO QUE ELLOS ESTAN TAN EXPUESTOS; PERO PARA DIOS NADA ES IMPOSIBLE. QUE JESUS SIGA OBRANDO EN TU VIDA Y COMPLETE LA OBRA QUE HA COMENZADO. AMEN ALELUIA
  • Matias
    Excelente Diego! Ojala ese amor por la vida y por Dios te impulse a transmitirselo a tus compañeros para que tambien lo puedan conocer!

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