Riesgos del uso del chat por los menores de edad

Porque los padres no siempre estamos actualizados sobre las nuevas tendencias, aquí proponemos algunos consejos para el buen uso de los chats en menores de edad.

 
Riesgos del uso del chat por los menores de edad

El chat es un medio de comunicación a través del cual los usuarios se unen a un grupo (de deportes, aficiones, amistad, sexo, etc.), teniendo una tertulia virtual.


El acceso es libre con apodo o restringido a los miembros de un grupo. Algunos chat permiten comunicarse mediante voz (audiochats) o a través de pantallas (webcam). Al ser una comunicación anónima, se pierde el pudor, la vergüenza, el miedo a expresarse o mentir, porque la persona adquiere un sentido de protección y libertad al mismo tiempo (García et al., 2007).


El uso del chat por los menores de edad es elevado, variando los porcentajes según el país, la muestra de la población estudiada, la edad de los niños o el sexo (García et al., 2007; Miranda de Larra, R., 2005; Valor et al., 2004). Los riesgos que conlleva su uso son variados:


1.         Riesgos sociales. Pornografía y cibersexo


Los charlas virtuales permiten contactar con personas que pueden tener gran influencia en la vida social, emocional y física de los menores (Miranda de Larra, R., 2005).


A los salones del chat acceden personas no deseables y se calcula que una de cada cuatro personas lo hace con fines malévolos. Todos los estudios realizados coinciden en que los chats son muy empleados por pederastas que buscan menores de edad para acosarlos y abusar sexualmente de ellos. Datos y ejemplos se pueden conocer en http://www.memorenlared.com.


Estos mismos autores señalan que entre los once y doce años los niños que usan la red suelen comenzar chateando de forma esporádica con desconocidos. Fingen lo que no son y como preadolescentes empiezan a buscar pornografía.


Por su inocencia puede dar información personal e incluso acudir a un encuentro a cambio del regalo de sus sueños, pudiendo entrar en una espiral de chantajes y amenazas de la que difícilmente podrá salir y más aún si el adulto ha conseguido algún video comprometido en una sesión de vieochat.


Hay chats que han sido diseñados para la intervención erótica, desde los más clásicos basados en texto a los más novedosos que incorporan video en tiempo real. En estos lugares se sienten libres de ataduras por el anonimato y el sentimiento de practicar “sexo seguro”.


2.         Adicción


En los últimos años algunos autores hablan de la existencia de un desorden de adicción a Internet. Según Young (1999) esta adición reduce el tiempo de descanso nocturno, se descuida la alimentación, tanto en horarios como en las cantidades y calidades de los alimentos. La primera consecuencia es el cansancio físico y mental, que puede llegar a provocar un deterioro del sistema inmunitario y afectar a la salud del individuo.


En el plano psicológico es donde se dan mayores alteraciones y trastornos. Desde alteraciones de humor, ansiedad, irritabilidad al interrumpir la conexión o incapacidad de dejarla), a la reducción de la vida familiar, del círculo social y al aumento de la depresión y soledad produciéndose a veces un círculo vicioso en el que la soledad y depresión hace que aumenten las horas de conexión y al revés (Echeburúa, 1999).


Este autor resalta que hay ciertas características de la personalidad o estados emocionales normales en el adolescente que le hace más susceptible a sufrir un desorden de adicción a Internet.


3.         La seducción del anonimato


En una persona adicta a un grupo, la frecuencia de sus intervenciones hace que se cree un ambiente de intimidad, en el que además, la timidez, la vergüenza o el miedo al ridículo quedan superados en el medio virtual, dándose una comunicación abierta, con personas desconocidas.


En el chat es fácil crearse una personalidad virtual modificando aquellas cosas que no nos satisfacen como personas. Para los menores el peligro es el presentarse no como son, sino como les gustaría ser y a la larga pueden no distinguir entre la personalidad real (poco placentera) de la virtual (hecha a su gusto) (Núñez, 2002).


Conclusiones


1.         Es importante saber distinguir si un hijo utiliza el chat para mantener el contacto con personas que ya conocía en el mundo real o si lo utiliza para conocer nueva gente y meterse en nuevos grupos.


2.         El estudio de las ventajas e inconvenientes del chat en la educación de un menor permite afirmar que no es aconsejable su uso. Los padres pueden utilizar aplicaciones informáticas que lo bloquean, permitiendo el uso de otros servicios de Internet, como la navegación por páginas web o el correo electrónico.


3.         En el caso de los padres que permitan su uso, sería aconsejable para proteger al menor, que el chat sea cerrado, que esté moderado y necesite acreditación, fijar el lugar, el momento y la duración de las charlas, no facilitar nunca datos personales a través de Internet, no quedar con nadie, menos aún a solas y sin conocimiento de los padres.


(Fuente: Catholic.net | Autor: Marisol Andrades Rodríguez)


 
 

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