Ser amable es saludable

Ser amable es como practicar la medicina preventiva. Por una parte nos hace menos vulnerables a las patologías y por otra hace que nuestro ámbito de relaciones sea más confiado y distendido.

 
Ser amable es saludable

Les recomiendo que hagan la prueba. Ser amable con los otros resulta ser una fuente inagotable de recursos. Contra lo que parece a primera vista, la amabilidad nos hace más fuertes, más sanos tanto física como sicológicamente. Nos hace más felices y hasta más seductores. Aunque parezcan cosas totalmente independientes, la amabilidad beneficia nuestro sistema inmunológico, porque mantiene el control del nivel de cortisol, y nos aleja del riesgo de cardiopatías, de úlceras, de infecciones, de hipertensión, y al mismo tiempo, sube el flujo de endorfinas, lo que nos proporciona un mayor bienestar físico, mayor tranquilidad y buen humor.


La relación entre la amabilidad y la salud se pudo comprobar en un estudio efectuado el año 2003, entre 300 voluntarios. Se comprobó que las personas de temperamento más amable tenían el sistema inmunológico mas activo. La prueba que se hizo para llegar a esta conclusión consistió en inocular a los interesados, naturalmente con su consentimiento, el virus del resfriado común. El porcentaje de los más amables que se constipó, fue muy bajo, mientras que entre el colectivo de mal carácter, el porcentaje de constipados fue muy alto.

 

Esto nos sitúa delante de una realidad. Ser amable es como practicar la medicina preventiva.Por una parte, nos hace menos vulnerables a las patologías y por otra hace que nuestro ámbito de relaciones sea más confiado y distendido, y al mismo tiempo, ganamos una mentalidad mas abierta y flexible, somos mas creativos y mas sensatos a la hora de hacer juicios de valores y de tomar decisiones.

 

Me temo que todo esto que les acabo de anotar les parecerá una solemne exageración. Debo decirles que me remito a las conclusiones del mencionado trabajo. Por eso me atrevo a aconsejar, que si son del tipo de personas que se enojan con facilidad, desconfiados, si mirás con recelo a los otros -y muy especialmente a los desconocidos-, si tenés la costumbre de juzgar negativamente a las personas, si creés que la solución de los conflictos consiste en derrotar al adversario, si el aspecto de vuestra cara denota mal humor... entonces el trabajo los calificaría como colectivo de alto riesgo para contraer patologías. Por este camino la vida no resulta ni sana ni gratificante.

 

En los consejos finales se recomienda un cambio de actitud. Una cosa sencilla y que facilita la relación, es la presencia de un punto de sonrisa en nuestra cara. La otra persona se siente más bien acogida. Otro aspecto importante es la escucha atenta cuando el otro nos habla. Y así, casi sin darnos cuenta vamos creando un marco de relación, que genera reciprocidad, y la convivencia se convierte en un espacio saludable y grato.


Antoni Pedregosa


Fuente Forum Libertas.com


 

 
 

COMENTÁ ESTA NOTA

Código de Validación