El corazón en el Cielo y la mirada en el futuro...

La historia de José María Ruiz, un sacerdote que -como muchos otros- dejó su tierra natal para entregar su vida al servicio del Evangelio y de sus hermanos.

 
El corazón en el Cielo y la mirada en el futuro...

Su voz y su andar son cada vez más pausados, pero mantiene intacta su sonrisa y su buen humor, como cuando se le pregunta a qué orden religiosa pertenece: "Yo, la verdad, es que soy completamente desordenado", responde ocurrente.


Así es José María Ruiz, este religioso que llegó hace casi 60 años al poblado de Portachuelo, crecano a Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. Su misión fue evangelizar pero su aporte a esta comunidad se tradujo en un montón de obras que permitieron el desarrollo de la región. Hace poco cumplió 87 años, un buen momento para recordar su historia.


José María nació en 1925 en Santander, España. Fue el sexto de doce hermanos. Uno de ellos también es sacerdote y dos de sus hermanas son monjas. Estudió en un colegio de frailes, lo que lo ayudó a descubrir su vocación. Ingresó luego al seminario y se transladó a Madrid. Allí conoció a Monseñor Costas, obispo de Santa Cruz de la Sierra, quien buscaba sacerdotes para traerlos a Bolivia. José María fue uno de los ocho que aceptaron la propuesta. Al poco tiempo llegó a Portachuelo como párroco. Notó que la ciudad estaba como en un letargo, por lo que era muy necesario unir la tarea evangelizadora a la promoción humana y social.


Su primera actividad fue la reconstrucción del tel templo parroquial, convocó a los vecinos a formar una comisión pro templo. No le fue fácil porque tuvo la oposición de algunos políticos que pretendían que todo pasara por sus manos. Nadie acudió al primer llamado, para demostrar que persistía en su objetivo, colocó una cartulina en la entrada de la Iglesia en la que colocó su nombre en todos los cargos del directorio. Esta ocurrencia hizo reflexionar a los lugareños, que fueron sumándose de a poco.


A partir de allí no paró. Formó el coro y las asociaciones parroquiales, construyó un coliseo para que los jóvenes practiquen deportes, fundó el colegio San José, que hoy recibe a más de 1000 estudiantes, también impulsó el colegio nocturno para adultos. No menos importante fue la creación de una cooperativa que viabilizó emprendimientos personales y empresariales.


Su tenacidad contagiaba a sus fieles, los que lo ayudaron a conseguir los fondos necesarios para estas obras. Con todo, nunca descuidó sus labores de pastor. A lomo de caballo recorría las poblaciones vecinas para celebrar misa y demás sacramentos, enseñar catequesis y atender a los que necesitaban su palabra de padre.


Hombre de asumir retos, decidió irse a vivir al barrio obrero, la zona donde vive la gente de menos recursos. Allí levantó otro templo y creó un hospital que es de los mejores de la región. Entre sus últimas obras está el comedor de ancianos.


Con los años, el padre José María fue delegando funciones, aprendió a apoyarse en un bastón para caminar y a desprenderse de las obras que vio nacer. Sin embargo, siempre está pendiente de cómo hacer de Portachuelo, su hogar adoptivo, un lugar mejor para quienes viven en él. "Se necesitan más cabezas que contribuyan al desarrollo de la región; que se piense menos en los beneficios propios y más en los de toda la comunidad", reflexiona el incansable buscador de mejoras para los suyos.


Tiene pensado pasar sus últimos días en el pueblo al que ayudó a crecer, al que llegó cuando contaba con 3.000 habitantes -hoy son cerca de 20.000-, "Dónde más me van a admitir a esta edad", bromea al finalizar la charla.


José María Ruiz, un hombre, un guía, un pastor...


Fuente diario Extra, 31 de julio de 2011 


 


 

 
 
 
  • maria esther
    Si a si una persona ejemplar pero ahora q a muerto me ago una pregunta tendra familiares q ayan tenido acercamiento y sepan q a muerto y q el dia martes le daran sepultura en el mismo pueblo de portachuelo
  • Jimmy
    Hoy estuvo presente el padre Jesus, hermano del padre José María. El ofició hoy domingo por la tarde las actividades en la iglesia. El martes a las 10:00 es el entierro en la iglesia San José Obrero, donde sera sepultado.
  • Mary
    Yo, que fui una de las personas privilegiadas en conocerlo, pienso que si mas personas actuaramos como él, definitivamente este mundo fuera distinto. Descansa en Paz querido Padre José María, te lo ganaste.

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