La mujer que vivió un milagro

La historia de Sara, quien sanó repentinamente por intercesión de la Hermana Crescencia Pérez. La futura beatificación de la religiosa argentina.

 
La mujer que vivió un milagro

En 1932, en Vallenar (Chile), moría a los 35 años de edad María Angélica Pérez, más conocida como la hermana Sor Crescencia. Dejaba tras de sí una joven vida dedicada por completo a amar a Dios y a servir a los demás. Su fama de santidad y el afecto que le tenía la población local, impidieron que su cuerpo retornara a la Argentina, de donde era oriunda, hasta que en 1966 fue encontrado incorrupto y se decidió su traslado a la capilla del colegio del Huerto de la ciudad de Pergamino, ciudad natal de Sor Crescencia.


En 1995, en el Hospital Italiano de la ciudad de Buenos Aires, María Sara Pane se debatía entre la vida y la muerte. Esta madre soltera de 23 años necesitaba con urgencia un transplante de hígado. Su pequeño hijo y el resto de su familia estaban en el centro de su pensamiento y de su oración. En pocas horas sería sometida a la intervención quirúrgica...


¿Qué tienen que ver estas dos historias?


El médico que iba a operar a Sara -tal el nombre con el que se la llama habitualmente- ingresó a su habitación con lágrimas en los ojos y una gran sonrisa. Le dijo: "Yo no creo en nadie, ¿y vos?"


Algo confundida Sara respondió: "Sí doctor, tengo la estampita de la hermana Crescencia y le estoy rezando". A lo que el médico contestó: "Se ve que creés mucho en ella porque es la primera vez que la ciencia y los milagros se juntaron. No te vamos a operar y te sacaremos de terapia intensiva".


Actualmente Sara tiene 39 años, es una joven y felíz abuela que recuerda lo que sucedió hace 16 años como si fuera hoy. A principios de aquel 1995, ella, su hijo de 3 años y su hermano se contagiaron de hepatitis tipo A. Debido a las complicaciones derivadas de la diabetes que Sara padece desde niña, la hepatitis estuvo a punto de terminar con su vida. Fueron dos meses de lucha en los que estuvo internada en el Hospital Aeronáutico, hasta que los médicos le informaron a su padre que le quedaban tres días de vida. Un sacerdote le dio la unción de los enfermos y luego la trasladaron al Hospital Italiano, a la espera de un hígado que llegara para serle transplantado.


"Cada persona que me visitaba en el Hospital me traía algo.  Yo me aferré a una estampita que me trajo una de las hermanitas que visitaban a los enfermos y que después supe que era de la congregación del Huerto, a la que pertenecía Sor Crescencia", cuenta Sara. 


Durante casi 60 días no dejó de rezar pidiendo por su pequeño hijo y por el resto de su familia, le pedía a Sor Crescencia que los "cuidara" (como lo había hecho en vida con tantas otras personas). Sólo al final, cuendo los dolores se hicieron muy fuertes y sabía que quedaba poco tiempo, se animó a decir: "Crescencia, vos viste que siempre te pido por otros, pero esta vez dejame ser egoísta y pedirte por mí; permitime ver a mi hijo siendo un hombre".


Al rato se sintió mejor, mientras recibía el "último saludo" de sus seres queridos. Horas antes su debilidad había llevado a los médicos a socorrerla con un respirador artificial, su cuerpo estaba entumecido. Sin mediar intervención alguna recuperó sus fuerzas, las ganas de comer, la sometieron a un nuevo análisis y -asombrados todos por su mejoría- la dieron de alta. 


La curación de Sara fue reconocida en el Vaticano por la Congregación para las Causas de los Santos, por lo que probablemente la hasta ahora "venerable" Sor Crescencia Pérez será beatificada en breve.


Hoy, Sara mantiene su amistad espiritual con su intercesora. Cuando se le pregunta por el significado que tiene para ella el milagro que le tocó vivir responde: "Todavía estoy buscando ese significado. Siempre dije que por algo ella (Sor Crescencia) me dejó viva. Siento que algo tengo que hacer... no sé, ¿será llevar a otros la fe que ella vivía?"


Para quien desee conoceer mejor la vida y obra de Sor Crescencia Pérez: www.hermanacrescencia.com.ar


Fuente diario La Nación, 6/11/2011

 
 
 
  • MARISA PALOMEQUE
    DESCRIPCION Marisa Palomeque 20 h • HOY ES UN DIA ESPECIAL PARA MI... UN 17 DE NOVIEMBRE , HACE TRES AÑOS TUVE MI PRIMER DESAFIO, FUÉ MI PRIMER OPERACION. UN 17 DE NOVIEMBRE DE, YA UN AÑO SE BEATIFICABA A MARIA CRESCENCIA, A QUIEN YO LE TENGO MUCHA FE.Y HOY 17 DE NOVIEMBRE , VOY A MI TERCER DESAFIO. CUMPLIENDOSE DOS AÑOS DE LA BEATIFICACION DE MARIA CRESCENCIA. SE QUE ELLA Y DIOS ESTARAN CONMIGO, GUIARÁN LAS MANOS DE LOS CIRUJANOS, E ILUMINARÁN SUS MENTES. Y QUE MIS PADRES , DONDE QUIERAN QUE ESTEN, HOY VAN A ESTAR A MI LADO. ME CUIDARÁN COMO SIEMPRE LO HICIERON.HOY LES PIDO A MIS AMIGOS QUE UNAN SUS FUERZAS EN LA ORACION. SE QUE SIEMPRE CONTÉ CON UDS. Y TAMBIEN CON EL AMOR DE MI FAMILIA, ASÍ PRONTO ESTARÉ DE NUEVO , PARA SEGUIR DISFRUTANDO DE LA VIDA....LOS QUIERO....

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