Marifer: “Quisiera ser un pájaro, para ser libre”

Nos llega desde México el testimonio de una mamá que despidió a su hija, quien murió de leucemia a los 12 años. Mantuvimos la prosa original porque es algo hermosamente íntimo.

 
Marifer: “Quisiera ser un pájaro, para ser libre”

“Tantas palabras dichas, escritas, pensadas, compartidas ...tantas como quepan en trescientos días de historia...de una historia que nos tocó vivir sin pedirlo pero sin quejarnos...de una historia de lucha incansable, de batallas ganadas con sangre, con esfuerzos sobrehumanos, no de este mundo... de una historia que en su fondo y forma encierra una sola cosa: AMOR...


Y es ese el mensaje último que ella vino a dejarnos: lo único que importa es el amor, en todas sus manifestaciones, en todos sus matices, y en ese amor fue que ella nos unió a todos los que formamos parte de su historia, de cerca, de lejos, en cuerpo y en alma, en pensamientos, luz y oración... Mi hija movió corazones..cientos, quizas miles ...acercó familias, acrecentó espiritualidades... fui testigo de eso porque lo vi, lo viví, me lo contaron en cartas y mensajes, de viva voz... Marifer me fue haciendo muchos regalos a lo largo de su enfermedad, el primero y más importante mi reencuentro con Dios, mi abrazo eterno y prolongado con un Padre a quien me urgía volver a estrechar para sentirme cobijada bajos sus alas, te extrañé Padre celestial, yo también hija, bienvenida! lo senti decirme... los demás regalos fueron extra, una exuberancia de mi hija: me regaló el perdón, por toda las veces que no supe ser la mejor madre y amiga para ella, por toda las veces que me equivoqué... tuvimos muchos días, cientos de ellos para repasar recuerdos y aclarar sentimientos, para reconciliar cada pelea, para sanar cada herida... me regaló también la amistad renovada y retomada de personas que fueron importantes en mi vida y que regresaron a consolar, a arropar, a decirme nunca me fui! Y todos esos regalos me los pudo hacer porque los aprendió del mejor maestro...de Dios, quien al regalarnos casi un año para despedirnos, para valorarnos, para disfrutarnos, le enseñó a ella a dar, a dar como si en ello se nos fuera la vida, como todos deberíamos de vivir: DANDO, solo dando. Que es ahí donde esta la verdadera felicidad!! y a ti Marifer hoy te recuerdo lo que un atardecer de marzo platicamos y hoy queda como anillo al dedo: “Mama, quisiera ser pájaro para ser libre”... eres libre mi amor... YA POR FIN LO ERES.... TE amo...


Mamá.”


 
 
  • Mirta
    ADMIRABLE, ADMIRABLE!!!!! las dos, madre e hija, son ejemplos a imitar, se siente la presencia de Dios, únicamente así las dos pudieron aceptar la voluntad de Dios. Las tendré presente a las dos en mis oraciones, Bendiciones
  • NOMBREmarta
    DESCRIPCION Q esta historia de amor entre madre e hija es marvillosa. su hija con esa cruel enfermedad q ws la leucemia, le dio a su mamá una lección de amor de amor hacia dios a s mamá, q ambas se unierron más q nunca, y así ella pudo volar a la eternidad, libre como ella lo deseaba. dejando en la tierra un mensaje de amor.

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