Se trajo su propio crucifijo para jurar

Un parlamentario español prestó juramento ante la cruz, un hecho que le valió la crítica de sus pares.

 
Se trajo su propio crucifijo para jurar

El diputado católico Juan Cotino debía prestar el juramente de ley para iniciar sus funciones al frente del Parlamento de la Comunidad de Valencia, en España, para lo cual solicitó un crucifijo para colocarlo junto a la Constitución y la Biblia. Como no había ninguno y nadie se lo alcanzaba, ya que los socialistas gobernantes retiraron todos los que anteriormente había y se oponían a la presencia del símbolo cristiano, Cotino hizo un breve paréntesis en la ceremonia, se dirigió a su oficina cercana y trajo un pequeño crucifijo, lo colocó delante y entonces sí, prestó el juramente constitucional, dejando constancia de que la fe no puede silenciarse en la vida pública.


Esta valiente actitud le valió a Cotino la crítica de los parlamentarios de izquierda, de sectores de la prensa como los diarios El País y El Plural, y de algunos grupos en Valencia.

Pero el sacerdote José María Gil Tamayo, miembro del Consejo Pontificio para las Comunicaciones Sociales, escribió un artículo en el diario L’Osservatore Romano donde señala que lo hecho por Cotino “fue un elocuente y valiente gesto público de manifestación de las propias convicciones religiosas, que el parlamentario no quiso esconder en el momento de ejercer su nueva misión de representación política”.

El gesto del diputado, dice Gil Tamayo, “interrumpe así una falsa tendencia que se está imponiendo en la vida pública europea en cuanto a la naturaleza del hecho religioso en general y en particular del católico, al que en la práctica se le concede el certificado de ciudadanía sólo en el ámbito privado, en los límites de la conciencia, en el espacio sagrado del templo o en ocasionales actos de culto externo”.

Tras recordar que el catolicismo es la religión mayoritaria de Europa, el sacerdote advierte que algunos sectores minoritarios quieren imponer un “laicismo enfermo” que destierre todo acto religioso, y finalmente a Dios, de la vida pública y política.

El padre Tamayo, que fue director de la comisión episcopal española de medios de comunicación durante 13 años, señala también que “tal vez más claro que nunca, es necesario para los cristianos, sobre todo para los laicos, suplicar por un nuevo Pentecostés y vivir personal y comunitariamente, con coherencia responsable y alegre, la fe en la vida social y pública, en la familia, con los amigos, en la cultura y en el arte, en el trabajo y en el ocio”.

“Se trata, en definitiva, de ser católico también en público, en la calle, con el ‘vaya con Dios’ como se decía antes”.

Fuente AICA
 
 
 
  • NOMBRE arturo mayorga cateula
    DESCRIPCION El Honorable Sr Diputado Cotiño, es una garantia de Hombría de bien, coherencia de su FE y ofrece una garantia de honestidad en su función de Lesgilador,, no votara si a nada que este en contra de sus principio católicos.Como lo demostro siendo (Creo Director Gral de la Policia) Merece la máxima consideración y respeto de su correligionarios y adversarios políticos. Ojala en nuestra querida Argentina existiera por lo menos un Diputado o Senador del mismo paño del que esta confeccionado el Sr.COUTIÑO

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