Testimonio de una niña abortada

Gianna Jesen no debía nacer,pero -obstinada desde el principio- vino al mundo a pesar de recibir una inyección salina. Un relato que no puede dejarnos indiferentes.

 
Testimonio de una niña abortada

Cuando se habla de aborto, siempre se procura hacerlo desde la abstracción, se evita ver qué es lo que se quiere eliminar. Quizás este testimonio ejemplifica qué es lo que se mata en un aborto. Mi nombre es Gianna Jessen. Soy originaria de California pero ahora resido en la ciudad de Franklin, en Tenesee. Soy adoptada y sufro de Palasia Cerebral. Mi madre biológica tenia 17 años y 7 meses y medio de embarazo cuando decidió abortarme por el proceso de inyección de agua con sal. Yo soy la persona que ella abortó. Viví en vez de morir.

Afortunadamente para mi, el abortista no estaba en la clínica al yo nacer a las 6:00 AM del 6 de Abril de 1977. Me apresuré; no esperaban mi aborto hasta las 9 AM, cuando él llegaba a su oficina. Estoy segura que de si hubiera estado allí, yo no estaría aquí hoy, ya que su trabajo es terminar la vida, no sostenerla.

Hubo varios testigos de mi entrada a este mundo. Mi madre biológica y otras muchachas jóvenes que también esperaban en la clínica su turno para abortar fueron las primeras en saludarme. Luego hubo una enfermera que aparentemente llamo al servicio medico de emergencia. Estos me llevaron al hospital; donde permanecí casi tres meses.

No había mucha esperanza para mi al principio: pesaba solamente 3 libras (1,4 Kg aprox.). Hoy día niños aun mas pequeños han sobrevivido. Un doctor dijo que yo tenia un gran deseo de vivir y que luchaba por mi vida.

Eventualmente pude salir del hospital y fui colocada bajo el cuidado de familias adoptivas. Me diagnosticaron palasia cerebral como resultado del aborto. Le dijeron a mi madre adoptiva que era muy dudoso que yo alguna vez siquiera pudiera gatear o caminar. No me podía sentar por mi misma. A través de la oración y dedicación de mi madre adoptiva, y mas tarde de mucha otra gente, aprendí a sentarme, a gatear y a pararme. Con la ayuda de soportes en las piernas logre caminar un poco antes de cumplir los 4 años. He continuado con terapia, y después de 4 cirugías ,ahora puedo caminar sin ayuda. No es siempre fácil; a veces me caigo,¡ pero he aprendido a hacerlo con gracia!

Estoy contenta de estar viva. Casi morí. Cada día le doy gracias a Dios por la vida. No me considero un producto secundario de la fecundación, un montón de células o ninguno de los títulos dados a los niños antes de nacer. No creo que ninguna persona concebida es ninguna de esas cosas. He conocido a otros sobrevivientes de aborto y todos están agradecidos por la vida. Hace solo unos meses conocí a otra sobreviviente de un aborto por inyección salina. Su nombre es Sara y tiene dos años. Ella también sufre de palasia cerebral, pero su diagnóstico no es bueno. El abortista, además de inyectar a la madre, también inyecta al bebé. Sara recibió la inyección en la cabeza; yo vi el lugar donde la inyectaron.


Al hablar lo hago no sólo por mi, sino también por otros que, como Sara, aún no pueden hacerlo y por los sobrevivientes. hoy día un niño es un niño solo cuando es conveniente. Es otra cosa cuando el momento no es el adecuado. Un niño sigue siendo un niño si la madre sufre un accidente a los dos, tres o cuatro meses. Cuando es abortado, es llamado un montón de células. ¿Qué es eso? Yo no veo diferencia alguna. ¿Qué ven ustedes?

Muchos cierran sus ojos... Lo mejor que tengo para enseñarles a defender la vida es mi propia vida. Ha sigo un gran regalo. La matanza no es la solución a ninguna duda o situación. ¡Muéstrenme como puede serlo!

Toda vida es valiosa. Es un regalo que debemos recibir con gozo y cuidado.

Debemos honrar el derecho a la vida.

 

 
 
 
  • Patricia Marcela Rottoli
    Muy lindo el testimonio de VIDA que nos da Gianna y como cuenta cada una de sus experiencias vividas con Amor y sin resentimientos...muy pero muy bueno por que de eso se trata la Vida es un regalo precioso de Dios que muchos por no conocerlo o no aceptarlo se cierran a la vida y matan o son complices aceptando ese horror que es LA MUERTE DEL INOCENTE!!! Dios ilumine a travez de este testimonio y tantos otros que seguro existen...a las personas, institucones y paises que estan a favor del aborto, para que cambien su manera de pensar y actuar y digan SI A LA VIDA !!!
  • Jorge
    Excelente ejemplo. De todas maneras, la discusión sobre este tema no debemos enfocarla como los pro-vida o los pro-aborto. No debemos ser parte de una guerra para ver quién se impone, quién tiene más poder, quién consigue que una ley sea por una u otra línea. Se trata de educar en los valores más profundos de la dignidad humana. No es necesario ser católico, judío o musulmán para entender que el derecho a vivir es inherente a la dignidad humana. Nos emocionamos con documentales de pingüinos que cuidan sus crías del frío y nos enaltece la sabiduría de la naturaleza, mientras ponemos sobre la mesa de discusión el aborto. Admiramos el concepto de manda fiel de los elefantes, nos impacta cómo una madre elefante defiende a sus crías con la vida ante los depredadores, pero consideramos que la vida humana por nacer es algo que debe discutirse... Quien aborta no es un criminal, es alguien que ha herido para siempre su dignidad, es alguien que no comprende el concepto de amor, es una persona seguramente cargada de terrores, inseguridades y desconocimiento. Yo conocí a una persona que abortó, y me asegura que no hay día de su vida en que no se arrepiente, y sueña con ese niño que nunca llegó.

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