Una madre que perdió a su hija y ahora vive por otros niños

Pilar tenía cinco años cuando murió de cáncer; su mamá, Paula Kriscautzky, creó una biblioteca infantil frente al hospital de Niños de La Plata donde estuvo internada su pequeña.

 
Una madre que perdió a su hija y ahora vive por otros niños

Un reportaje publicado en el diario La Nación el pasado 28 de octubre,  nos permitió conocer la historia de Paula Kriscautzky, una mujer que a pesar del dolor por la pérdida de su pequeña hija Pilar, apostó por servir a otros niños como una manera de mantener viva la memoria de su hija. La charla mantenida con la periodista del medio gráfico no deja de emocionar y contagiar esperanza: 


Pilar tenía cinco años cuando murió de cáncer. Durante los diez meses que duró la enfermedad, ella y su mamá, Paula Kriscautzky, pasaron muchas horas en la Clínica del Niño de La Plata. En las sesiones de quimioterapia, cuenta Paula a LA NACION, su hija le decía: "¡Qué lindo sería que las enfermeras trajeran crayones y cuentos además de remedios!". Su mamá la consolaba llevándola al parque Saavedra, frente al hospital, donde leían cuentos y jugaban juntas, como en una especie de sala de espera al aire libre.


Cuando la pequeña falleció, Paula recordó el sueño que compartían durante la estadía en el hospital. Su amor de madre y su profesión de maestra, la inspiraron para fundar "Del otro lado del árbol", una biblioteca - taller infantil que funciona en esa plaza donde madre e hija compartieron los últimos momentos. "Decidí crear la biblioteca más linda del mundo, con libros al alcance de todos los niños, con muchos colores, almohadones en el piso, canastos con crayones", relata Paula desde ese lugar recuperado que ahora es "su casita" y la de todos los niños. "Es un lugar mágico, bello, es un homenaje a la vida de Pilar".

El trabajo no fue solitario. Paula y sus dos hijos, Santiago (15) y Clara (13), empezaron con este proyecto que se inició cuando la Municipalidad les cedió un galpón que había en el parque para que lo convirtieran en este espacio cultural. Luego, iniciaron una convocatoria vía redes sociales y así consiguieron miles de ejemplares de libros. "Algunos autores enviaron sus libros", cuenta Paula. Y apunta un detalle que la emociona: "Del otro lado del árbol' era el cuento preferido de Pilar y su autora, la escritora francesa Mandana Sadat, mandó material en español desde Francia".

Paula asombra por su fortaleza. "Perder un hijo es muy duro, es difícil sobrevivir y esto es mi sostén", dice y sigue, como dándose fuerzas con este proyecto hecho realidad: "Es una manera de tenerla viva, de verla crecer en otros niños en este espacio que tanto la representa".

Este lugar, que se inauguró el pasado 2 de abril, cuando Pilar hubiera cumplido 6 años, recibe la visita de cientos de niños. Además de los chicos que están en el hospital y vienen a esta "sala de espera" especial con sus familiares, también desde los colegios se organizan visitas para disfrutar de un momento de lectura y recreación cultural: los chicos pintan, leen, escuchan relatos que les narran docentes cuenta-cuentos de La Plata, entre otras actividades.

Y Paula proyecta seguir creciendo con esta casita cultural: "Estamos trabajando para que existan bibliotecas móviles que recorran todos los hospitales de la ciudad". Ella no se cansa de decir que hay que entender que, pese a que un niño esté enfermo, no deja de ser un niño. "Lo importante es que siga jugando, pintando, leyendo. Esto forma parte de los derechos de los niños", concluye.

Verónica Dema

Fuente La Nación
 
 
  • Marianela
    Loable y hermosa tarea la de Paula! Solo grandes personas como ella pueden transformar enormes dolores y tristezas en alegría para otros... Felicitaciones de corazón!
  • Patricia
    Hermosa nota! Gracias por compartir con nosotros estos testimonios de gente admirable que transforma su dolor en un servicio hacia los demás!!! Felicitaciones y me gustaría saber si Paula tiene página en facebook para ver de que manera podemos colaborar con su admirable labor! Gracias.
  • Florencia
    Paula la verdad que tenes un gran amor hacia tu hija a pesar de no tenerla físicamente ya con vos.. es un hermoso gesto darle ese espacio a chicos para que puedan hacer cosas que les gusta como pintar, y leer libros, te felicito de corazón y se que tu hijita estaría orgullosa de la madraza que tiene, asi como lo serán tus hijos mayores! cariños desde Santa Fé :)
  • Cecilia
    Es lindo lo que hace Paula, como el Señor le ha dado la Fortaleza y el Consuelo, para seguir adelante, a pesar de haberse arrancado un pedazo de su corazón por el dolor de perder a su niña. Dios le de muchas bendiciones junto con su familia.

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