Una ronda que llena la panza y el alma

Todos los domingos a la noche un grupo de voluntarios da de comer a 200 personas de bajos recursos en Retiro.

 
Una ronda que llena la panza y el alma

En una fría noche de domingo de junio, las personas se empiezan a reunir en la avenida Padre Mugica, paralela a la estación de tren de Retiro, hasta llegar a cerca de 200.


Allí, familias enteras con niños de todas las edades, jubilados, mujeres solas, vecinos de la villa 31 o personas del conurbano bonaerense que vienen a hacer changas durante el día charlan animadamente a la espera de un plato de comida.


Cielo, una nena de 3 años, pasa de brazo en brazo, mientras el resto de los chicos se sienta en el cordón de la vereda y algunos se abrigan con frazadas.


Todos saben que a las 20 en punto -como desde hace 14 años- los integrantes de la organización Estación de Vida llegarán con las viandas para darles una cena y sopas o chocolate caliente para tomar y, de esa forma, darle pelea al invierno.


"Todo surgió a partir de un libro que me regaló mi hermana y que me despertó la idea de ayudar a la gente que había quedado en la calle. Se lo comenté a unos amigos y un sábado fuimos a la terminal de Retiro porque yo tenía el registro de haber visto a mucha gente que dormía ahí", recuerda Luis Grieco, que impulsó esta movida con tan sólo 18 años y hoy sigue siendo el corazón que la mantiene viva, gracias a la colaboración de amigos y al apoyo de algunas empresas.


Utilizando la comida como excusa, el foco de los 30 voluntarios está puesto en compartir un momento de amistad, respeto y escucha con personas en situación de vulnerabilidad, reconociendo su dignidad y asistiéndolas en temas como el acceso al DNI o a un plan social. Una madre se acerca a la asistente social porque que no tiene vacantes en la escuela para su hija, mientras un señor reclama que necesita ropa de abrigo y medicamentos.


"Estuvimos girando por toda la terminal, pero siempre a la intemperie. Nunca tuvimos techo y nos parece un milagro que durante los últimos 7 años nunca llovió un domingo de 20 a 21", sostiene Grieco.


La rutina de todos los domingos se repite siempre con el mismo espíritu de generosidad. Grieco conecta un parlante y, micrófono en mano, invita a todos a hacer una ronda para empezar con una oración, luego una lectura del Evangelio y después la distribución de comida. Todos, de forma ordenada, esperan en sus lugares hasta recibir lo que les toca. Todos agradecen de corazón por el alimento recibido. "El concepto de ronda hace que todos nos podamos ver a la cara y que sepan que los voluntarios estamos para servirlos. Lo más importante para ellos es el reconocimiento, que los conozcas, que sepas su nombre", remarca Grieco, quien recurre a la música para amenizar el momento.


La ONG solicita la donación de frazadas, camperas X o XL, zapatillas de hombre talle 42, gorritos de lana, Vitina, sopas, cacao y leche en polvo. Los interesados pueden escribir a info@estaciondevida.org o llamar a Luis al (011) 153-154-7757.


(Fuente: Por Micaela Urdinez  | LA NACION )


 


 
 

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