Puedes ponerte en presencia de Dios y presentar tus no sé a Cristo, escuchando cómo Él te va respondiendo.
Te ofrecemos una breve plegaria para que la reces por tu salud o por la de alguien de tu familia o un amigo.
“Si tuvieran la fe como un grano de mostaza..” nos dice Jesús para animarnos a pedir que nuestro corazón arda en su fuego.
Plegaria escrita por la Madre Teresa de Calcuta, para poner a nuestra familia en el espejo de la de Nazaret.
Oración al Santo Espíritu de Dios para pedir que nos encienda como seguidores de Cristo.
Doy por seguro que millones de hombres y de mujeres, a lo largo de más de cuatro siglos, han recitado el Alma de Cristo, siguiendo la recomendación de San Ignacio, para el final de la oración personal o en momentos de especial intensidad religiosa.
El salmo Miserere es el más famoso de los salmos penitenciales y se atribuye al Rey David.
Quién mejor que Jesús para enseñarnos a rezar con humildad y confianza.
En el mes de la Virgen, recordamos una de las oraciones más hermosas de San Bernardo.