Me diste alivio en la angustia

Los cristianos debemos convencernos de que Dios es nuestra fortaleza, nuestro consuelo y nuestra confianza.

 
Me diste alivio en la angustia

Salmo de David.


4:2 Respóndeme cuando te invoco, Dios, mi defensor,


tú, que en la angustia me diste un desahogo:


ten piedad de mí y escucha mi oración.


4:3 Y ustedes, señores,


¿hasta cuando ultrajarán al que es mi Gloria,


amarán lo que es falso


y buscarán lo engañoso?


4:4 Sepan que el Señor hizo maravillas por su amigo:


él me escucha siempre que lo invoco.


4:5 Tiemblen, y no pequen más; 


reflexionen en sus lechos y guarden silencio,


4:6 ofrezcan los sacrificios que son debidos


y tengan confianza en el Señor.


4:7 Hay muchos que preguntan:


"¿Quién nos mostrará la felicidad,


si la luz de tu rostro, Señor,


se ha alejado de nosotros?"


4:8 Pero tú has puesto en mi corazón más alegría


que cuando abundan el trigo y el vino.


4:9 Me acuesto en paz y en seguida me duermo,


porque sólo tú, Señor, aseguras mi descanso.


 


(Fuente: Salmo 4)


 


 
 

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