Todas las familias tienen sus momentos difíciles. La oración confiada a Dios permite superar las pruebas y fortalecer el amor.
Señor, Dios nuestro,
tu nos has elegido
paras ser tus santos
y tus predilectos.
Revístenos de sentimientos
de misericordia,
de bondad, de humildad,
de dulzura, de paciencia.
Ayúdanos a comprendernos mutuamente cuando tenemos algún motivo de queja contra el otro y a perdonar
lo mismo que tú Señor,
que nos has perdonado.
Sobre todo, danos esa caridad,
que es vínculo de perfección.
Que la paz de Cristo
brille en nuestros corazones.
Que todo cuando hagamos
en palabras o en obras
sea en nombre del Señor Jesús
por quien sean dadas las gracias
a ti Dios Padre y Señor Nuestro
Amén.
Fuente ACI Prensa